El guionista Randall Wallace, nominado al Oscar y colaborador histórico de Mel Gibson, reveló que el director le hizo una advertencia inesperada cuando comenzaron a hablar sobre la posibilidad de realizar una secuela de “La Pasión de Cristo”.
Según Wallace, Gibson le dijo que si decidían avanzar con una película sobre la resurrección de Jesús, debían tener claro que no sería un proyecto cualquiera.
“Satanás va a venir contra vos”, le advirtió Gibson.
La frase fue recordada por Wallace durante una entrevista en el podcast Arroyo Grande, conducido por Raymond Arroyo, en un episodio publicado el 15 de julio.
Wallace, de 76 años, escribió junto a Mel Gibson y Donal Gibson el guion de “La Resurrección de Cristo”, la esperada continuación de la película bíblica de 2004 que narró las últimas horas de Jesús y Su crucifixión.
Una conversación que comenzó con la resurrección
Wallace contó que la idea empezó a tomar forma mientras él y Gibson promocionaban “Hacksaw Ridge”, la película de 2016 sobre Desmond Doss, un objetor de conciencia cristiano que salvó decenas de vidas durante la Segunda Guerra Mundial.
En medio de conversaciones sobre sus vidas, Wallace le dijo a Gibson que la historia que realmente necesitaba contar era la resurrección de Cristo.
El guionista explicó que llevaba tiempo estudiando el tema y que la resurrección lo había marcado profundamente. Aunque no participó en la escritura de “La Pasión de Cristo”, sentía que la continuación natural de aquella película debía centrarse en el acontecimiento que está en el corazón de la fe cristiana: Jesús venciendo la muerte.
Tras escuchar la propuesta, Gibson guardó silencio durante un largo momento. Luego respondió con una reflexión que Wallace describió como profundamente hermosa.
Según recordó, Gibson le dijo que si hacían esa película, no podía ser por dinero ni como una forma de responder a quienes los habían criticado, rechazado o atacado.
Wallace respondió: “Amén a eso”.
“Satanás va a venir contra vos”
Fue entonces cuando Gibson lanzó la advertencia espiritual.
“Satanás va a venir contra vos”, le dijo.
Wallace contó que en ese momento respondió con humor, diciendo que Satanás no se preocupaba demasiado por los bautistas y que era más atractivo para él tentar a un católico.
El comentario fue en tono de broma, pero el guionista admitió que la frase de Gibson quedó resonando en su interior.
Cuando Raymond Arroyo le preguntó qué pasaría si Gibson tenía razón, Wallace reconoció la seriedad de la posibilidad y explicó que aquella conversación abrió un diálogo muy profundo sobre la gracia.
El intercambio terminó marcando el inicio formal de la colaboración entre ambos para desarrollar el guion.
Un proyecto que no debía nacer del ego
Wallace relató que propuso a Gibson trabajar juntos de una manera abierta y exigente: él escribiría un primer borrador, luego Gibson lo revisaría, lo romperían, lo reconstruirían y avanzarían alternando trabajo conjunto y trabajo separado.
Esa dinámica, según explicó, fue el punto de partida del guion de “La Resurrección de Cristo”.
La advertencia de Gibson muestra que, para los responsables del proyecto, la película no es vista simplemente como una producción cinematográfica de alto perfil. Se trata de una historia cargada de peso espiritual, teológico y cultural.
Después del impacto mundial de “La Pasión de Cristo”, una secuela sobre la resurrección representa un desafío enorme: no solo por las expectativas del público, sino por la responsabilidad de abordar el acontecimiento central del cristianismo.
Gibson y Wallace, una dupla histórica
La colaboración entre Wallace y Gibson no es nueva. Ambos trabajaron juntos en “Corazón Valiente”, la épica histórica de 1995 que ganó el Oscar a Mejor Película.
También colaboraron en “Fuimos soldados”, estrenada en 2002, y en “Hacksaw Ridge”, película de 2016 que volvió a unir cine bélico, fe, sacrificio y conciencia moral.
Esa historia compartida hace que la participación de Wallace en “La Resurrección de Cristo” tenga un peso especial. No se trata de un guionista ajeno al universo de Gibson, sino de uno de sus colaboradores más importantes.
Cambios en el calendario de estreno
La secuela ha atravesado cambios en su calendario de lanzamiento.
“La Resurrección de Cristo: Parte Uno” estaba inicialmente prevista para marzo de 2026, pero su estreno fue trasladado al 6 de mayo de 2027.
La segunda parte tiene previsto llegar a los cines el 25 de mayo de 2028.
El proyecto retomará la historia de Jesús después de la crucifixión y se centrará en los acontecimientos relacionados con la resurrección.
A diferencia de la película original, esta nueva entrega contará con un elenco renovado. El actor Jaakko Ohtonen interpretará a Jesús, reemplazando a Jim Caviezel, quien dio vida a Cristo en “La Pasión de Cristo”.
El reparto también incluye a Mariela Garriga como María Magdalena, Pier Luigi Pasino como Pedro, Kasia Smutniak como María, Riccardo Scamarcio como Poncio Pilato y Rupert Everett en un papel secundario.
Según una fuente cercana a la producción, la decisión de reemplazar al elenco original tuvo sentido porque utilizar efectos digitales para rejuvenecer a los actores habría sido demasiado costoso.
La resurrección en el centro
Para millones de cristianos, “La Pasión de Cristo” no fue solo una película. Fue una experiencia espiritual intensa que volvió a poner ante el mundo el sufrimiento de Jesús, el precio del pecado y el sacrificio de la cruz.
Pero la historia cristiana no termina en el Calvario.
La resurrección es el centro de la esperanza del Evangelio. Es la afirmación de que Cristo no solo murió por los pecados de la humanidad, sino que venció a la muerte y abrió el camino de vida eterna.
Por eso, la advertencia de Gibson a Wallace adquiere un sentido particular. Contar esta historia no es simplemente producir una secuela exitosa. Es tocar el corazón mismo de la fe cristiana.
Si “La Pasión de Cristo” mostró el dolor de la cruz, “La Resurrección de Cristo” buscará mostrar la victoria que cambió la historia.
Y, según Wallace, desde el principio Gibson quiso dejar claro que una película así no podía hacerse por venganza, ego o ambición económica, sino con reverencia, humildad y conciencia espiritual.