Fuentes informativas indican que extremistas islámicos en el este de Uganda el 8 de marzo asesinaron a un cristiano por llevar a los musulmanes a la fe en Cristo.

Kiisa Masolo de 45 años había regresado a su hogar a las 7 p.m. en la aldea de Nakitiku, en el sub condado de Bubeza en el distrito Sironko después de predicar en las calles de Nakaloke y Busajjabwankuba cuando siete hombres enmascarados vestidos en atuendo islámico irrumpieron en su hogar y se lo llevaron, dijo su madre, Norah Nandege.

“Después de llevárselo, se quedaron tres hombres y me dijeron que, ‘Alá esta muy disgustado con tu hijo, y lo vamos a castigar’”, le dijo Nandege a Morning Star News. “Entonces los tres hombres se fueron”.

Llamó a un líder del clan que llegó, pero le dijo que debían esperar hasta la mañana siguiente antes de tomar medidas, dijo. Cuando su hijo no apareció a la mañana siguiente, ella denunció el secuestro al presidente del Consejo Local 3 y comenzó una búsqueda.

“Después de cuatro horas de búsqueda, el cuerpo de mi hijo Masolo fue encontrado sin vida en un arbusto con una nota escrita en árabe la cual no podíamos leer”, dijo Nandege. “Una persona fluente en árabe fue llamada para leer la escritura la cual indicaba, ‘Te habíamos advertido de no convertir a los hermanos y hermanas musulmanes al cristianismo, pero no hiciste caso a nuestra advertencia. Esto finalmente te ha costado la vida”.

Los musulmanes habían dejado varias advertencias y amenazas en el teléfono móvil de Masolo diciéndole que dejara de convertir musulmanes al cristianismo, dijo.

“Intenté aconsejar a mi hijo para que fuera muy cuidadoso con su vida, pero él normalmente me decía que su vida estaba en las manos de Dios y que él fue llamado a llevar a cabo la predicación del Evangelio de Cristo”, le dijo Nandege a Morning Star News. “Desde entonces, yo supe que la vida de mi hijo estaba en peligro, y que él tal vez no viviera por mucho debido a todas las amenazas de que Alá quería matarlo”.

El cuerpo de Masolo, el cual tenia cortadas profundas en la cabeza y el cuello, fue llevado a la funeraria de la ciudad de Mbale para una investigación post mortem mas a fondo. Él era un miembro del Templo Calvario en Mbale.

El ataque es el ultimo en los muchos incidentes de persecución de cristianos en Uganda que Morning Star News ha documentado.

La constitución de Uganda y otras leyes proveen libertad religiosa, incluyendo el derecho de propagar la fe de uno y convertirse de una fe a otra. Los musulmanes conforman no mas del 12 por ciento de la población de Uganda, con altas concentraciones en las áreas del este del país.