La palabra de Dios nos habla en Isaías 54 de un tiempo nuevo, un tiempo de expansión, de ir más allá de nuestros límites actuales y de prepararnos para lo nuevo. En los versículos 2 y 3 dice lo siguiente:

“Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas.”

Todos los que hemos emprendido alguna vez, lo hemos hecho con la expectativa de que nos vaya muy bien, nadie emprende para que le vaya mal. Pero según Global Entrepreneurship Monitor en los países en desarrollo entre un 50 y un 75% dejan de existir durante los primeros tres años, y la principal razón es que el negocio no es rentable.

Es muy importante destacar que la promesa de una nueva extensión y herencia es de Dios, pero la responsabilidad de Ensanchar, Alargar y Reforzar es nuestra. Es por esto que si Dios nos dio un proyecto debemos ser responsables en su administración, y determinados en su ejecución. El accionar de manera adecuada es nuestra tarea.

Ensancha tu visión, debes ir más allá de lo que ves y avanzar obedeciendo a Dios. Dios nos habla en el presente para prepararnos para lo que viene.

Refuerza tus estacas, refuerza tu relación diaria con Dios para poder tener una visión clara de a donde ir y refuerza tus conocimientos, es muy importante capacitarse para llevar un negocio adelante.

Prepárate para las oportunidades que están por venir, sigue adelante, no temas y no pierdas de vista que eres un administrador en los asuntos de tu padre, sigue adelante, ¡Ensancha!

 

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