Los voluntarios de “Samaritan’s Purse” fueron capturados por rebeldes armados, se reportó el lunes, pero ayer todos fueron liberados, dijo la caritativa.

“Samaritan’s Purse”, una organización de ayuda dirigida por Franklin Graham, dijo que estaban “agradecidos con Dios” por la seguridad de su equipo, y agradecieron a “World Food Programme” (Programa Mundial de Alimentos) por su ayuda en reubicarlos.

Un portavoz militar anunció el secuestro el lunes.

‘Los rebeldes atacaron y secuestraron a ocho funcionarios locales de “Samaritan’s Purse” y están siendo retenidos para rescate. Ellos han exigido a la organización que les dé ayuda’, dijo el General de la Brigada LulRuai.

“Samaritan’s Purse” dijo que no se había hecho pedido de rescate y que su equipo no había sufrido daños.

“Hemos estado en contacto con ellos y no han sido perjudicados, no se ha hecho una solicitud de rescate y estamos con la esperanza de que serán liberados pronto y a salvo”, dijo.

La violencia, la hambruna y los conflictos en el sur de Sudán obligaron a la caridad estadounidense a evacuar a la mayor parte de su gente hace dos semanas, y ahora ‘pide a todas las partes que detengan las hostilidades y permitan completo acceso inmediato para distribuir suministros de comida de emergencia’.

La semana pasada, el sur de Sudán anunció planes para cobrar un monto de $10,000 por cada voluntario extranjero, haciendo difícil que las beneficencias se queden en la región.

Nicholas Haysom, Enviado Especial de la ONU a Sudán y Sudán del Sur, dijo que esto era probablemente para conducir a un éxodo de trabajadores humanitarios en un país que ya está enfrentando una situación humanitaria terrible.

‘Esto también hace que lo que está pasando sea aún más opaco … usando la ayuda alimentaria como un arma de guerra, por cualquier lado’.

Sudán del Sur ha quedado atrapado en crisis desde que empezó la guerra civil en 2013 – una de las causas principales de la grave hambruna que el país está experimentando. El país también fue golpeado por la hiperinflación paralizante que alcanzó el 800 por ciento el año pasado. Tres millones de personas se han desplazado de la región, según la ONU.