Tom Hanks dice que el cinismo es una de las razones por la que decidió aceptar el papel del ícono infantil televisivo, Fred Rogers, en su nueva película: Un Hermoso Día En El Vecindario.

Los críticos destacaron la actuación de Hanks en la película, que tuvo su Avant Premiere el sábado en el Festival de Cine de Toronto y que será estrenada en Norteamérica el Día de Acción de Gracias.

Rogers, quien murió en 2003, fue ministro presbiteriano que entretuvo a toda una generación de niños con su show, El Vecindario del Señor Rogers.

Hablando con los reporteros acerca de su papel, Hanks dijo: «El cinismo se ha vuelto moneda corriente en las relaciones actuales.»

«¿Por qué? Porque es fácil, y deja buen dinero.»

Agregó: «el cinismo es un gran producto a la venta, y es el comienzo perfecto para cualquier examinación. Parte de eso son las teorías de conspiración y lo propio de la persona.»

Un Hermoso Día En El Vecindario, dirigida por Marielle Heller, se enfoca en la amistad de Rogers con el periodista Tom Junod. Ambos formaron un profundo lazo después de que Junod condujera una serie de entrevistas con Rogers para el Esquire Magazine.

En la película, Junod es un periodista cínico en su primer encuentro, pero luego su perspectiva de vida da un giro significativo al conocer a Rogers.

Comentando acerca de Rogers, Hanks dijo que el mensaje de este icono televisivo fue exitoso porque justamente carecía de todo tipo de cinismo.

«Pero creo que cuando Fred Rogers vio por primera vez los programas infantiles, percibió el egoísmo y cinismo en ellos, y se preguntó porqué exponer a los niños a algo así. Que no eres lo suficientemente bueno si no tienes tal juguete. Que es divertido ver a alguien siendo golpeado en la cabeza», dijo.

«Eso es un trato cínico hacia la audiencia, y nos volvimos indolentes al respecto, pero con el simple mensaje de: ‘Hey, es un Hermoso Día En El Vecindario’, recibimos una bofetada para despertar. Se nos permitió sentirnos bien.»

«En las críticas a la película, se dijo que Hanks no solo actuó bien, sino que transportó al espectador directamente a la época.»

«Se metió de lleno en la vida del Señor Rogers, transmitiendo su fuerza interior. Hizo que creamos en este hombre, ‘demasiado bueno para las palabras’ que siempre creyó en la bondad»