Mientras equipos de rescate van puerta a puerta buscando sobrevivientes o cuerpos atrapados, residentes han comenzado a limpiar sus casas, algunos luchan por encontrar un lugar para quedarse mientras dure la reconstrucción. Además, docenas de familias tratan de volver a enterrar los ataúdes de sus parientes que fueron traídos a la superficie por la inundación, y que afecto a mas de siete cementerios de los alrededores.

Equipos de rescate continúan su búsqueda de sobrevivientes o cuerpos, y se extenderían las operaciones durante todo el fin de semana.

Alrededor de 60,000 casas resultaron dañadas, y 102,000 personas están en los registros para ayuda federal. Más de 40,000 casas han quedado completamente destruidas, incluyendo el East Baton Rouge y los alrededores de las capillas de Acadia y Florida.

Debido al caudal de las lluvias, varios ríos al sur de la región se vieron desbordados, lo que agravó la situación de casas y comercios que se encontraban en las cercanías.

Un informe preliminar de la Cámara de Comercio de Baton Rouge señala que más de 111,000 casas se encontraban en la zona de mayor desastre, y los daños suman un valor de varios millones de dólares, sin contar los 7,400 negocios que empleaban a cerca de 74,000 trabajadores. Sólo el 15 por ciento de los inmuebles en el área afectada estaban asegurados

El Dr. James Dobson, un líder cristiano oriundo de Shreveport, Louisiana dijo:

«Nuestros corazones y oraciones están con la comunidad y con los rescatistas, voluntarios, las agencias de gobierno y las iglesias locales, además de nuestra mano extendida para ayudar. Muchas familias, especialmente aquellas dañandas directamente por el agua, han perdido todo y es por eso que nuestras oraciones deben ser acompañdas con hechos de bondad, compasión y generosidad. Alentamos a todos aquellos que puedan donar, hacerlo a organizaciones humanitarias que traen ayuda y alivio a los damnificados.»

La Cruz Roja ha catalogado la inundación como el peor desastre natural desde el Huracán Sandy. «Es una devastación, una absoluta devastación. Hay áreas y zonas no-inundables que fueron tapadas de agua» dijo Stacey Rand de la Estación de Bomberos, «esto ha sido para todos un gran asombro.»