El día a día avanza y las noticias sobre los negocios no son de las mejores, desde las grandes empresas hasta el comerciante del barrio están sintiendo el fuerte impacto de la inactividad y baja en el consumo. Por supuesto, no son todas las industrias pero en su gran mayoría.

 

Es por esto que, como vimos en el artículo anterior, es indispensable rever nuestro modelo de negocios y reinventarnos lo más rápido posible. Quedarnos como estamos ante un entorno que cambió puede ser muy peligroso, y escudarnos en que esto ya pasará o que la crisis llegó sin avisar puede serlo aún peor porque nos predispondrá a no hacer nada en medio de esta situación.

 

En la Biblia vemos la historia de José (Génesis 37 al 41), hijo de Jacob, un joven muy amado por su padre y a quien él envió a supervisar a sus hermanos. José esperaba llegar, ver como estaba todo y volver con las noticias a su padre pero la crisis los sorprendió sin avisar: “Sucedió, pues, que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que tenía sobre sí; y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua» Cómo agravante la historia no se pone mejor, “Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.”

 

Así que José pasa de supervisor a esclavo y desterrado en un abrir y cerrar de ojos, pero la clave es la capacidad que tiene para reinventarse, él era supervisor pero cuando es comprado por el Capitán de la guardia se vuelve esclavo, cambia su rol, pero lo hace con excelencia y Dios estaba con él. Luego que se posiciona como la máxima autoridad en la casa cuando no estaba su jefe, la dueña de casa lo mete en problemas con mentiras y lo envían a la cárcel. Una vez más la crisis lo alcanza sin previo aviso, pero una vez más se reinventa y sin haber estado nunca en una cárcel se vuelve el hombre de confianza del jefe de ese lugar: “Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que se hacía allí, él lo hacía.”

 

En medio de la crisis le surge a José la oportunidad de presentarse frente al Faraón y no la dejó pasar, todas sus crisis anteriores lo habían preparado y logra reinventarse una vez más, de encargado de la cárcel a Gobernador de Egipto.

 

La clave de José fue que Dios siempre estaba con él, al pasar tiempo con Dios tenía la sabiduría y la creatividad para cambiar su enfoque y hacer de cada momento de crisis una oportunidad.

 

En medio de esta crisis que parece haber llegado sin avisar, ¿Cuál es tu enfoque? Es tiempo de reinventarse con velocidad y creatividad, tomados de Dios y haciendo que las cosas pasen, siendo hacedores de historia.

 

Por último, capacitate como José, detecta tus fortalezas y trabaja en tus debilidad, detecta oportunidades y en lo que no sepas pide ayuda. Sigue adelante, no te detengas, haz de esta crisis tu gran oportunidad.

 

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