El notable maestro de Biblia John Piper recientemente abordó la pregunta sobre si las bebidas con cafeína como las bebidas energéticas tienen una influencia negativa en la vida espiritual de un cristiano.

En el episodio del lunes del podcast “Pregúntale al Pastor John”, un escucha identificado como José le dijo a Piper que las bebidas con cafeína eran “controversiales en nuestro grupo de jóvenes”.

“Como alguien a quien le gustan, me estaba preguntando si hay algunos efectos negativos o razones para no tomarlas”, preguntó José. “Ellas me ayudan a enfocarme y tener energía durante mi turno laboral. Solo bebo una cada dos o tres días, pero me gustaría tener alguna visión espiritual para poder correr esta carrera sin aminorar el paso”.

Como parte de mi respuesta, Piper se enfocó en 1 Corintios 6:12-13, la cual dice: “’Todo me es permitido ‘pero nada será mi dueño. Tu dices, ‘la comida para el estomago y el estomago para la comida, y Dios los destruirá a ambos’. El cuerpo, sin embargo, no está hecho para la inmoralidad sexual si no para el Señor, y el Señor para el cuerpo”.

“Así que, el cuerpo le importa a Dios moralmente. Y en particular, los alimentos importan y el sexo importa. Así que, las guías a seguir que él no da dijeron Piper.

Piper añadió que la pregunta era “parte de un problema mucho mayor”, específicamente una pregunta sobre “el uso apropiado de no solo la cafeína sino otros estimulantes, medicamentos”.

“¿Son las bebidas energéticas, o lo que sea que yo este tomando, están enmascarando problemas mas profundos con los cuales no estoy lidiando, porque los estoy enmascarando, o me están ayudando realmente a abordar y ser libre de los problemas mas profundos que yo tenga?” dijo él.

“Si José o cualquiera de nosotros esta enmascarando problemas mas profundos con estimulantes, entonces ellos no están siendo utilizados como un regalo de Dios para nuestro bien; están siendo utilizados como una huida de la verdad y del bien que Dios quiere hacer en lo profundo”.

Piper continuó ofreciendo “un resumen de tres pautas” referente al consumo de las bebidas con cafeína: “¿son realmente de ayuda?” “¿Me están dominando, gobernando sobre mí, y obscureciendo que Jesús sea en realidad mi maestro?” Y, “¿estoy utilizándolas en amor? ¿estoy edificando a otros? ¿estoy buscando edificar mi propia fe y la fe de otros?”

“Tengo una caja de bebidas energéticas en mi oficina”, reconoció Piper. “Si tengo una tarea importante y no pe puedo mantener despierto si, entonces busco una”.

“Si mi problema real es que John Piper no tiene la disciplina para ir a la cama en la noche y por ende tener seis horas de sueño en vez de ocho, entonces él siempre se esta quedando dormido en las tareas, y a pesar de que recurre a los estimulantes artificiales, eso lo esta enmascarando, eso es esconder, eso es alejarse de Dios”.

En septiembre pasado, Piper causó controversia cuando escribió una publicación en X sobre si las congregaciones deberían “reevaluar si el beber café en el santuario es lo adecuado”.

Considerando que la iglesia del Nuevo Testamento principalmente se reunía en los hogares de los amigos, y comúnmente compartían una comida juntos, tomar café en el santuario no solo debería ser practicado, si no alentado”, respondió el podcaster evangélico Jimmy Humphrey.

En un episodio del podcast de enero, Piper elaboró en estos sentimientos, creyendo que “tomar café en la hora mas santa de la adoración congregacional no es lo correcto para la reverencia y asombro al que llama Hebreos 12:28”.

“Beber café no es el corazón del asunto. El corazón del asunto es que las personas y lideres no tienen el corazón que resuena con lo que quiero decir con ‘reverencia y asombro’ y la santidad, la tristeza de esa hora congregacional de adoración el domingo por la mañana (usualmente)”, respondió Piper en enero.

“Esas realidades no son prominentes en su mente y en su corazón, esas realidades reverentes. Ellos conoces esas palabras: reverencia y asombro, pero las palabras no tienen un contenido existencial importante, con el tipo de serio gozo que hace que las personas anhelen reverencia y asombro. Ellas solo son palabras”.