Varios cristianos evangélicos han expresado su opinión sobre la crisis del Mediterráneo en las últimas semanas.

“El debate sobre migración se ha convertido en una patata caliente política. El comportamiento de los votantes y la retórica demagógica, obviamente, han desdibujado el hecho de que los inmigrantes son ante todo seres humanos”, dijo el representante de la Alianza Evangélica Europea en Bruselas Christel Lamere Ngnambi.

Thomas Albinson, embajador para los Refugiados, Desplazados y Pueblos sin tierra de la Alianza Evangélica Mundial (WEA) añade en un artículo publicado en Protestante Digital: “Como cristianos tenemos que evitar caer en el error de los que intentan manipular la opinión pública incitando al miedo. Cuando nos imaginamos las mujeres, niños y hombres cruzando el mar, no tenemos que verlos como terroristas y criminales en potencia. Lo cierto es que la mayoría buscan refugiarse de los terroristas, violencia, guerra y persecución. Ellos son los amenazados”.

Otros pensadores evangélicos italianos van en la misma dirección. Leonardo de Chirico, miembro de la Alianza Evangélica Italiana, escribió: “La migración global que se da por el hecho de querer huir de guerras y persecuciones no es algo que puedan resolver una o unas cuantas naciones. Involucra a millones de personas, muchas regiones en el mundo, una historia muy compleja de fondo, movimientos religiosos. La totalidad de la comunidad internacional europea debería aprender a abordarlo. Europa está muy comprometida a preservar su estabilidad financiera y su riqueza monetaria, pero no está preparada para tener una visión global de su rol en el mundo”.

La Alianza Evangélica Española expresaba en un comunicado el pasado mes de abril acerca de “la responsabilidad que tenemos sobre el mundo que estamos construyendo, en el que nuestra opulenta riqueza se convierte en inhumana injusticia hacia miles de millones de personas”.

Fuente: Protestante Digital