Una iglesia en Maui que es parte de la red Harvest Christian Fellowship del Pastor Greg Laurie no fue dañada por los incendios forestales que destruyeron más de 2,000 estructuras y asesinaron a casi 100 personas.

Sin embargo, miembros de Harvest Kumulani, una congregación con sede en Lahaina de aproximadamente 1,000 asistentes que recientemente celebró siete años de ser un campus Harvest, ha sufrido pérdidas causadas por los incendios forestales.

Josh Morris, director ejecutivo de estrategia y avance en Harvest, quien nació y fue criado en Hawái, le dijo a The Christian Post en comentarios vía correo electrónico que los incendios “han sido devastadores para varios miembros de nuestra congregación Harvest Kumulani, con varias personas que perdieron sus hogares, y muchos más cuyos trabajos son inciertos”.

“Los incendios forestales han impactado personalmente a nuestro equipo pastoral”, añadió Morris. “Durante estos días pasados hemos estado orando, apoyando y amando a la comunidad de Lahaina”.

“Muchos de nuestros equipos están operando con muy poco o ningún tiempo de sueño, y están haciendo todo lo que podemos para alumbrar la luz de Jesús a esta comunidad doliente”.

Morris le dijo al CP que a pesar de que “la congregación ha sido impactada por los incendios forestales, su esperanza continua segura en Jesucristo y la comodidad que Él le ofrece a Su iglesia”.

“Por la gracia de Dios, la propiedad de nuestra iglesia de Harvest Kumulani no ha sido dañada por los incendios”, dijo él, dirigiendo al CP a la pagina web que Harvest ha creado para enviar ayuda de apoyo al área afectada.

“La forma principal en la que le estamos pidiendo a las iglesias en las islas y en el continente para que ayuden es por medio de nuestro Fondo de Ayuda Harvest Maui”, dijo Morris.

El fondo es creado por Harvest Christian Fellowship, y esta diseñado para ayudar a la comunidad de Maui, los miembros de Harvest Kumulani, y asegurar que podemos continuar predicando el Evangelio a esta comunidad en las secuelas de los incendios forestales”.

La semana pasada, incendios alimentados por una temporada de sequia y vientos de un huracán cercano que arrasaron por la isla hawaiana de Maui, provocaron un estado de emergencia y evacuaciones en el área.

El lunes, el numero confirmado de muertos aumentó a 96 y se espera que incremente. El sábado, oficiales del Condado Maui reportaron que se habían confirmado 93 fatalidades por los incendios, volviéndolos peor que los incendios del 2018 en el Norte de California que tomaron las vidas de 85 personas.

El jueves pasado, el Presidente Joe Biden aprobó una petición de Hawái para declarar estado de desastre, haciendo que los fondos federales estén disponibles para las personas impactadas por los incendios, mientras que múltiples grupos de ayuda han comenzado el esfuerzo de llevar ayuda a la isla.

El grupo cristiano humanitario World Help está entre los que envían ayuda, y la organización dijo en una declaración compartida a la prensa que estaba colaborando con un socio local que ya operaba en el área.

“Maui ha sido absolutamente devastado por estos incendios forestales”, dijo el presidente de World Help, Noel Brewer Yeatts, citado en esa declaración. “Nuestros socios en Lahaina nos dicen que hay muy pocas cosas que quedan de pie y que parece una zona de guerra. Muchas personas lo han perdido todo – sus hogares, y su sustento”.

“Va a tomar años para que sane y se reconstruya, y World Help quiere hacer nuestra parte para que las familias y comunidades puedan comenzar ese proceso de sanación”.