Las autoridades chinas detuvieron a varios pastores y colaboradores de la Iglesia Jiaquan de Pekín, una influyente congregación cristiana que desde hace más de dos décadas desarrolla su ministerio fuera de las estructuras religiosas controladas oficialmente por el Estado.

La organización ChinaAid, dedicada a documentar casos relacionados con libertad religiosa en China, informó haber recibido testimonios directos sobre las detenciones.

Sin embargo, todavía existen importantes interrogantes: no se conoce públicamente el número total de cristianos retenidos, los lugares donde fueron llevados ni los cargos que podrían enfrentar.

La organización también intenta determinar si la intervención policial se limitó a Pekín o si alcanzó simultáneamente a otras congregaciones vinculadas con Jiaquan en diferentes regiones del país.

De confirmarse una operación coordinada, se trataría de un nuevo episodio de presión contra algunas de las iglesias domésticas urbanas de mayor crecimiento de China.

Más de 1.000 creyentes

Jiaquan desarrolla su ministerio en Pekín desde hace más de 20 años y, según personas familiarizadas con la congregación, sirve actualmente a más de 1.000 cristianos.

A lo largo de los años, la iglesia extendió su trabajo mediante congregaciones y puntos de reunión en distintas partes del país.

Su ministerio se volvió especialmente conocido entre jóvenes cristianos de las grandes ciudades por combinar discipulado, reuniones de comunión y música cristiana contemporánea.

Durante más de una década, sus líderes también administraron en Pekín la Escuela de Música Noah, dedicada a formar músicos y líderes de adoración que posteriormente sirven en iglesias domésticas de diferentes regiones de China.

Esa capacidad de formar nuevos líderes y extenderse más allá de una sola congregación convirtió a Jiaquan en una comunidad significativa dentro del cristianismo evangélico independiente chino.

Preocupación por los detenidos

Bob Fu, fundador y presidente de ChinaAid, expresó preocupación por la situación de los pastores y colaboradores.

La organización pidió a las autoridades chinas que informen quiénes se encuentran detenidos, dónde permanecen recluidos y cuál es la base jurídica para mantenerlos bajo custodia.

También reclamó que los creyentes tengan acceso a abogados independientes.

Hasta ahora, la falta de información oficial hace difícil conocer con precisión qué sucedió durante las detenciones.

ChinaAid señaló que continúa trabajando con fuentes dentro del país para confirmar nuevos detalles.

Iglesias fuera del control estatal

Jiaquan forma parte del amplio movimiento de las llamadas “iglesias domésticas” de China.

Estas congregaciones no necesariamente se reúnen únicamente en viviendas particulares. Algunas utilizan oficinas, comercios, espacios alquilados u otros lugares.

Lo que las distingue es que deciden funcionar fuera del Movimiento Patriótico de las Tres Autonomías, la principal estructura protestante reconocida oficialmente por el gobierno.

Las autoridades chinas sostienen que las actividades religiosas deben realizarse dentro del marco de las leyes y organizaciones autorizadas por el Estado.

Numerosas iglesias domésticas, en cambio, consideran que ingresar en esas estructuras supondría aceptar un nivel de supervisión política incompatible con la autonomía de la Iglesia.

Ese conflicto lleva años provocando cierres, vigilancia, interrogatorios y procesos judiciales.

Una sucesión de casos contra grandes iglesias

Las detenciones en Jiaquan llegan después de operaciones similares contra otras congregaciones independientes importantes.

En octubre de 2025, las autoridades iniciaron una extensa operación contra Zion Church, otra gran iglesia doméstica originada en Pekín.

Dieciocho pastores y colaboradores llegaron a ser arrestados formalmente. Actualmente, ocho continúan detenidos en Beihai, en la región de Guangxi, bajo acusaciones relacionadas con fraude y operaciones comerciales ilegales.

La congregación rechazó esas acusaciones y sostiene que las actividades investigadas estaban relacionadas con ofrendas, sostenimiento pastoral y cursos de formación cristiana.

Early Rain también continúa bajo presión

La Iglesia del Pacto de la Lluvia Temprana, en Chengdu, también experimentó nuevas intervenciones policiales este año.

En junio, más de 30 miembros fueron detenidos después de que la policía interrumpiera una reunión celebrada en un hotel.

En septiembre, otros 11 cristianos, la mayoría mayores de 60 años, fueron llevados a una comisaría mientras participaban de un pequeño grupo de lectura en una casa de té. Dos de ellos terminaron cumpliendo diez días de detención administrativa por supuestamente organizar actividades evangelísticas ilegales.

Early Rain había sido prohibida oficialmente después de las detenciones masivas de diciembre de 2018.

Su pastor fundador, Wang Yi, continúa cumpliendo una condena de nueve años de prisión.

Hasta los abogados enfrentan consecuencias

La presión también alcanzó recientemente a profesionales que intentaron representar judicialmente a cristianos detenidos.

Ruth Wang, integrante del equipo legal de líderes de Zion Church, abandonó China junto con su esposo y sus dos hijos después de que las autoridades presionaran para que su estudio jurídico fuera disuelto.

Su mentor perdió la licencia para ejercer y otros abogados recibieron sanciones profesionales.

La familia de Wang llegó a Taiwán a comienzos de septiembre y actualmente busca una alternativa para poder establecerse en otro país.

El caso mostró que las consecuencias de representar a iglesias no registradas pueden extenderse también a sus defensores legales.

Una Iglesia que continúa creciendo bajo vigilancia

Las detenciones de Jiaquan muestran que la tensión entre el gobierno chino y las iglesias domésticas permanece lejos de resolverse.

No se conocen todavía los cargos contra los pastores y colaboradores detenidos ni el alcance completo de la operación.

Por eso, las organizaciones que siguen el caso están pidiendo cautela hasta disponer de más información.

Pero el contexto resulta conocido para los cristianos chinos.

Zion, Early Rain, Jiaquan y muchas otras congregaciones tienen historias y estilos distintos, pero comparten una decisión que las coloca bajo constante presión: desarrollar su vida de iglesia sin someter su liderazgo, enseñanza y organización al sistema protestante administrado por el Estado.

En muchos lugares eso significa reunirse sabiendo que la policía puede aparecer, que un pastor puede ser interrogado o que una congregación puede perder de un día para otro el lugar donde celebra sus cultos.

A pesar de ello, las iglesias domésticas continúan reuniéndose, discipulando nuevos creyentes y formando líderes.

Ahora, la Iglesia Jiaquan espera saber qué ocurrirá con sus pastores y colaboradores.

Y mientras todavía faltan nombres, cargos y respuestas, una nueva congregación cristiana de China enfrenta la incertidumbre de ver a parte de su liderazgo bajo custodia estatal.