Dos años después de perder a sus dos pequeños hijos en un trágico accidente de auto, el pastor Gentry Eddings de Carolina del Norte, y su esposa Hadley, le dieron la bienvenida a dos varoncitos, mellizos nacidos el lunes.

La feliz pareja llamó a los pequeños Isaiah Dobbs y Amos Reed, en parte por sus hijos fallecidos, Dobbs y Reed. Los mellizos nacieron sanos y fuertes.

Stacey Martín, una amiga de la familia y directora de comunicaciones en el campus Ballantyne de la Iglesia Forest Hill, donde Eddings es el pastor principal, dijo en un comunicado, que la iglesia estaba ‘encantada’ con el nacimiento de los mellizos.

«Estamos felices por Gentry y Hadley y continuamente sorprendidos de como Dios redime su historia. De la trágica pérdida de sus primeros hijos, Dobbs y Reed, a la maravillosa llegada de los mellizos, Isaiah y Amos -es Dios creando belleza de las cenizas,» dijo Martín.

La hermana de Gentry, Amber Eddings Justice agregó: «nuestros corazones explotan de alegría por mi hermano y mi cuñada. Estos mellizos son verdaderos milagros angelicales de parte de Dios.»

El 23 de mayo de 2015, Eddings y su esposa iban en caravana de vuelta a Charlotte, cuando el vehículo donde viajaba Hadley y su hijo de 2 años, Dobbs, fue atropellado por un camión en Wilmington. Gentry se encontraba en otro auto cuando el accidente ocurrió.

Hadley, que estaba embarazada de ocho meses al momento del accidente, fue llevada al hospital en Wilmington para una cesárea de urgencia. Ella dio a luz a su segundo hijo, Reed, quien falleció dos días después debido al traumático accidente.

A principio de año cuando Eddings y su esposa compartieron con la congregación la noticia de que esperaban mellizos, él explicó cuanto fue de ayuda el apoyo de la Iglesia para poder superar su tragedia.

«Ustedes nos han amado tanto a Hadley y a mi a través de todo lo que sufrimos en los últimos años, y hemos podido ver a Dios obrar de maneras maravillosas. Y como Él ha trabajado para redimir nuestras cenizas en belleza,» dijo Eddings.

«Una de las maneras en que Dios ha hecho esta obra maravillosa es la escuela en Haití y lo celebramos junto a ustedes, tienen que seguir orando por nosotros. Bueno, hoy también queremos compartirles otra forma en que Dios nos ha bendecida a Hadley y a mi. Ella está embarazada,» dijo entre aplausos y gritos de alegría.

La pareja concuerda en que el embarazo de los mellizos fue la forma en que Dios restauró su pérdida.

«El Señor no nos ha abandonado ni por un segundo en nuestro dolor por perder a nuestros muchachos hace dos años atrás. ¡Dios redime y restaura! Dios nos bendice más allá de lo que merecemos o imaginamos,» dijo Hadley en un comunicado. «¡Estamos felices de que Dobbs y Reed se convirtieran en hermanos mayores de mellizos! Estamos agradecidos por nuestra familia y por tantos amigos que han orado por nosotros y nos han animado en nuestro camino. ¡Nos regocijamos, y agradecemos a Jesús por estos dos pequeñitos preciosos!»