Un Pastor somalí de una fraternidad secreta en Kenia se recupera de heridas infectadas, después de ser atacado él, su esposa y su hijo, por abandonar el Islam.

El Pastor de 33 años, que aún está con dolor, esta semana ha recibido tratamiento médico para sus heridas en hombros y brazos, que recibió cuando fue asaltado el 10 de agosto por su suegro. Aún permanece bajo amenaza de los Musulmanes en el condado de Wajir, al noreste de Kenia. Él ha vivido en este país desde 2014.

El desarrolló una infección que le dejó entumecida su mano izquierda y sin circulación, después que su suegro le golpeara con un garrote. Los Musulmanes que le visitaron después del ataque le dijeron que la infección era un castigo de Dios, y le presionaron para que volviera al Islam, dijo el Pastor cuya identidad ha sido reservada por seguridad.

“Esta es una maldición de Alá -su regresas al Islam, entonces Alá te sanará”, le dijeron .

“Estas tres semanas que he estado enfermo, han estado presionando a mí esposa para que se divorcie de mí y regrese al Islam”, dijo. “Pero mí esposa se mantiene junto a mí. Realmente necesitamos oración para que Dios haga un milagro en mí salud y me saque de este hospital”.

Su suegro y otro pariente del Somalí, le detuvieron el mes pasado afuera de la casa, increpándolo por la conversión de la hija y nieto del atacante.

“El estaba furioso y tomó un garrote, comenzó a golpearme en las manos y hombros, y caí gritando y gimiendo, rogando por ayuda” contó. “Cuando ellos vieron que los vecinos se acercaban, se fueron. El dolor era insoportable, y fui llevado de urgencia a una clínica”.

Para el 16 de agosto su mano izquierda dolía demasiado y estaba hinchada.

“Me sentí desahuciado -me sentí perdido y el doctor sugirió que mí mano fuera amputada”.

La mano comenzó a mejorar para el 30 de agosto, pero habían señales de una seria infección en la sangre.

“El palo que usaron para golpearme podría haber estado infectado”, recordó. “En este momento parte de mí mano está entumecida y las venas inactivas”.

En mayo, mujeres Musulmanas golpearon a su esposa cuando volvía del mercado, según contó el Pastor.

“Dos mujeres Musulmanas me interceptaron cuando volvía del mercado cerca de casa, y me golpearon causándome moretones en el rostro”, dijo la mujer. “Cuando grité, ellas huyeron”.

Las mujeres Musulmanas le habían visitado en 2021 y encontraron una Biblia en la biblioteca por lo que la confrontaron, desde entonces, su familia habia estado siendo vigilada y recibía amenazas, según dijo el Pastor. El primero de sus cuatro hijos (de 8 años) fue golpeado por otros niños y tuvo que recibir tratamiento médico por las heridas.

Después de huir de Somalía a Kenia en 2014, se casó con una keniata de descendencia somalí y luego conoció unos trabajadores cristianos que le compartieron el Evangelio. Él puso su fe en Cristo, y un año después su esposa también lo hizo.

En 2015, comenzó a pastorear una iglesia subterránea en un lugar seguro, dos años después los musulmanes comenzaron a cuestionarle su falta a la oración de los viernes en la mezquita. El les dijo que estaba tomando clases de computación y su esposa debía cuidar de su niño pequeño.

La familia tiene que decidir si reportar o no el ataque del 10 de agosto, ya que la policia no provee seguridad y tampoco pueden relocalizarles en otro lado.

Los Somalíes en general son Musulmanes de nacimiento y cuando uno se vuelve al Cristianismo, puede ser acusado de apostasía y penado con la muerte. La Constitución de Somalía establece el Islam cómo religión oficial y prohíbe la propagación de cualquier otra creencia, según el Departamento de Estado Norteamericano. También requiere que se cumpla la ley Sharia (Islámica), sin excepciones.

Mientras Kenia no aparece en la lista de Puertas Abiertas de países peligrosos para los cristianos, Somalía se encuentra en el tercer puesto.