En un comunicado de prensa publicado el viernes, CSW, grupo de derechos humanos acreditado por Naciones Unidas, reportó que Bhandari ha convertido en Ley este 16 de octubre, un código de la legislación, que contiene una cláusula que criminaliza la conversión religiosa y la «ofensa a sentimientos religiosos».

Se establece en la ley que la conversión religiosa puede tener una sentencia de hasta cinco años de prisión, mientras que «herir susceptibilidades religiosas» puede acarrear hasta dos años de prisión. El presidente fue fuertemente presionado por activistas de la libertad religiosa para que no firmara dicha ley.

«Estamos profundamente apenados de que este decreto haya tomado carácter de ley,» dijo el pastor Tanka Subedi, miembro fundador de Dharmik Chautari Nepal y del Foro para la Libertad Religiosa en Nepal. «Nuestras apelaciones al presidente y las de otras fuerzas para dar marcha atrás a esta decisión han sido ignoradas. El gobierno nepalí ha retrocedido en su progreso con esta ley, ya que representa una severa restricción a nuestra libertad de expresión y a nuestra libertad de creencia religiosa.»

Las nuevas legislaciones en Nepal siguen los pasos de su vecina, India, en materia de leyes anti-conversión.

«Hemos visto como las leyes anti-conversión en India y de blasfemia en Paquistán son usadas para aumentar las tensiones religiosas y para callar a las minorías,» dijo Mervyn Thomas de CSW en el comunicado. «El Artículo 26(3) de la constitución nepalí ya ha sido usada de esta forma, como vimos en el caso de los ocho cristianos en Charikot, quienes fueron acusados de conversión por la fuerza, luego de repartir literatura cristiana.»

Según CSW, Bhandari firmó la ley el mismo día que la Asamblea General de las Naciones Unidas eligiera a Nepal como uno de los 15 miembros del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Es importante destacar que también Paquistán se encuentra entre los electos.

«Instamos al gobierno nepalí a rescindir está ley y derogar el artículo 26(3) de su constitución, ya que ambos coartan el derecho a la libertad religiosa y minan el compromiso internacional de Nepal, contradicción que se hace aún mayor con la entrada de este país al Consejo de Derechos Humanos,» agregó Thomas.

Como se declaró en un principio, se teme que la cláusula 160 sección 9 de la legislación, y en particular la porción que prohíbe la conversión religiosa, se use para limitar un gran número de expresiones de la fe y las creencias. También se teme que se pueda usar en contra de las organizaciones de caridad o grupos religiosos acusándolos de perseguir la conversión en sus actividades.

Ademas, CSW advirtió que el artículo 158, que prohíbe «herir las susceptibilidades religiosas» es similar a las controversiales leyes de blasfemia de Paquistán, de las cuales se han abusado por parte de musulmanes con altos niveles de impunidad para acabar con las minorías religiosas. También en India y Burma, las leyes anti-conversión han sido usadas para perseguir a las minorías de Cristianos.

Un miembro del Parlamento, Lokmani Dhakal, ha solicitado en Agosto que dichas cláusulas y artículos sean derogados de la legislación.

«Es totalmente claro que cuando el país preparó el código civil dejó afuera los tratados internacionales que protegen las libertades religiosas y los derechos humanos,» dijo Dhakal. «Por favor, no permitan que se diga en el mundo que Nepal es ese tipo de nación que firma acuerdos internacionales con la mano y los borra con el codo, implementado cosas totalmente opuestas.»