Hoy quiero bendecirte, algo que poco escuchamos es que las personas se bendigan o se declaren palabras de ánimo y fortaleza unas a otras , quizás que se alegren cuando otro le va bien y le profetizen que le va a ir mejor.

El Mundo está lleno de celos y envidias, que esos sentimientos no tengan nada que ver con nosotros los hijos de Dios, en nuestros labios está el poder de la vida y de la muerte, escojamos la vida y hablemos vida.

Hoy más que nunca necesitamos esos hombres y mujeres que tienen palabras llenas del Espíritu Santo.
Quiero declarar sobre tu vida este Salmo 20, sabemos que la palabra de Dios llega a lugares impensados por el hombre, nuestra mente humana no puede dimensionar poder de la palabra enviada con dirección, en el libro de Salmos capítulo 20 Versículo 1 y en la nueva traducción viviente dice así:
Que el Señor responda a tu clamor en tiempos de dificultad, que el nombre del Dios de Jacob te proteja de todo mal , que te envíe ayuda de su santuario y te fortalezca, se acuerde de todas tus ofrendas, que el Señor conceda los deseos de tu corazón, daremos gritos de alegría cuando escuchemos que Dios te concedió la victoria,  Algunos confían en sus carros de guerra, otros confían en sus caballos, pero nosotros solo confiamos en nuestro Dios. … Esa gente tropezará y caerá pero nosotros nos levantaremos y seguiremos de pie.

Que esta palabra se haga realidad en tu vida, que el Señor responda a todas tus oraciones, que todos los deseos de tu corazón se cumpla, que todos tus planes tengan éxito, muchos nos vamos a alegrar al verte feliz y prosperado, celebremos con vos tu victoria, muchos confían en sus fuerzas, en su dinero, otros en las cosas que han logrado tener hasta el día de hoy, pero nuestra confianza está puesta en Dios, que nos da la fuerza, él nos llena de capacidades e inteligencia, y provee lo que necesitamos antes de que se lo pidamos, él está atento a cada una de nuestras necesidades, nosotros confiamos en Dios y nos mantendremos firme.

Dentro tuyo está la fuerza para vencer lo que sea, cuántas guerras pasaste y venciste en esta vida, ninguna batalla te va a derrumbar, porque naciste para vencer y triunfa, te bendigo.

Decilo, todo lo puedo en Cristo que me fortalece….
Renuncio a todo sentimiento autodestructivo que carga mi mente y me levanto en el nombre de Jesús y estoy listo para vencer para enfrentar lo que sea porque nací para ser un vencedor, y el vencedor de vencedores vive dentro mío.