Una realidad que está golpeando fuertemente a nuestros hermanos en el continente Africano. Más de 3.000 personas lo han perdido todo. África es uno de los continentes que más sufre conflictos político-étnicos, es decir, entre sus propios pueblos originarios. En el año 2012 hubo una sequía muy importante en la región centro-occidental. Los nómades fulanis (en su mayoría pastores de ganado) fueron en busca de alimentos y agua para sus animales a lo largo del Río Níger. Al llegar a los campos cultivados por el pueblo dogón, aprovecharon de lo encontrado y, en defensa de sus posesiones, se inició una guerra tribal entre ambos que persiste hasta hoy día.

Esta situación, sumado a otros intereses de religiosos radicales que han ayudado a ambas partes con armas y otros elementos para “defenderse”, ha traído como consecuencia el desplazamiento de miles de personas desde el nordeste y centro de uno de esos países, que por razones de seguridad, no mencionamos en este medio. La mayoría de esos desplazados se instalaron en los alrededores de la capital de dicha nación en busca de ayuda de las autoridades y comunidad internacional.

Desde mediados del año 2019, miles de desplazados se instalaron en un basural pues no tenían otro lugar donde vivir. Nadie vino en su ayuda, salvo un par de extranjeros que, con buen corazón, empatía y generosidad ante tanto dolor, comenzaron a ayudarlos con lo que conseguían de donaciones locales y del exterior. Es así que un equipo de voluntarios latinos y estadounidenses se involucraron con ellos en octubre 2019 hasta el día de hoy. La mayoría son mujeres y niños pequeños, pues los hombres fallecieron en la guerra o se quedaron en el frente de batalla.

Lamentablemente el martes 28 de abril de 2020 se desató un incendio del cual no se sabe si fue intencional o accidental, que arrasó con las pequeñas chozas hechas de juncos, plásticos y basura. Las trescientas cincuenta familias ahí alojadas comenzaron a huir con lo poco que podían cargar en sus brazos y cabezas, niños corriendo por doquier a tal punto que perdieron dirección y hasta hoy sus padres no saben dónde están. Hasta hoy se conocen solo dos víctimas fatales (un adulto y un niño), un campo quemado y lleno de cenizas, había cuatro toneladas de arroz para ser distribuidos el 30 de abril y medicamentos para los enfermos, todo quedó bajo las cenizas, junto con las pocas posesiones de esa gente tan sufrida.

El Equipo “Esperanza para el Sahel” está a cargo de dicho campo desde enero 2020. Su coordinador es Ezequiel Pedrozo, argentino y oriundo de Buenos Aires, quien junto a otras personas de buen corazón están ayudando con lo que tienen a su alcance, mientras esperan que las autoridades y ONG puedan dar una mano, si así lo desean… Además muchos han ofrecido ayudar de diferentes formas; comerciantes están donando comida, agua y otros elementos que puedan ayudarles a salir de esta transición hasta que sean establecidos en algún sitio más seguro.

Es nuestro anhelo contar con sus oraciones, para este momento tan difícil que están afrontando nuestros hermanos. Es necesario levantar los brazos de quienes están llevando las buenas nuevas de Jesús, vendando a los heridos, sanando las heridas del corazón; brindando ayuda espiritual y emocional. Hay familias que lo han perdido todo y no podemos estar distantes ante la necesidad de quienes precisan nuestro apoyo. La palabra de Dios declara, en Romanos 10:15 “Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!”
Te aliento a colaborar y hacer tu donación por esta causa tan importante, todo lo que puedas brindar, será de gran ayuda, para que la labor no se detenga. Volver a comenzar no es una opción, sino una decisión desde el amor con el que fuimos llamados por Dios, para llevar adelante sus propósitos, con la humanidad.

Para realizar tu donación, debes seguir estos pasos:
Notificar al DNM que es para “Ezequiel Pedrozo- Refugio” (Es muy importante la aclaración para que puedan recibir la donación”
En pesos.
Banco Santander Río Cta. Cte. Suc. 055 Nº1255/7 (Unión de las Asambleas de Dios)
CBU: 07 200 557 – 20 000 000 125 572
CUIT: 30-53803502/1

En dólares
Banco Santander Río Suc. 055. Cta 16711/0 Cuenta
CBU: 0720- 0557- 2100 – 0001 – 6711 – 05
Y luego enviando un e-mail dando aviso a: recibos@dnmargentina.org o un WhatsApp al +54911-2793-9630