Oremos por el hermano Arsan*. Es un misionero de uno de los países de Asia Central. La situación en el país es muy dura: los cristianos tienen que esconder su fe, especialmente los de trasfondo musulmán, ya que los radicales o incluso su comunidad musulmana podrían matarlos por su fe. También son perseguidos por las autoridades.

Durante la semana pasada Arsan fue citado por los servicios de seguridad en dos ocasiones y lo interrogaron sobre su actividad, nombres de personas a las que visitaba allí, lugares donde suelen reunirse. Le advirtieron de que no le dejarán que divulgue el cristianismo en su país. De lo contrario, sería arrestado y deportado.

Ahora el misionero y su familias (esposa y tres hijos) están siendo vigilados por los servicios estatales de seguridad y le pide a Dios sabiduría para saber cómo continuar con su ministerio allí.

Oremos por Arsan, su familia, por la oportunidad de continuar allí con su ministerio, ya que la gente del país realmente lo necesita. Oremos por su seguridad y por los creyentes locales.

*Nombre cambiado por seguridad