Haití es un país hambriento. La pobreza, los desastres naturales y un gobierno corrupto contribuyen a una crisis de seguridad alimenticia. Esta isla necesita de empleos y fuentes de comida sostenibles. Pero el ministerio Operación Bendición responde a estas necesidades a través de la acuicultura.

La lucha contra el hambre en Haití es un negocio a tiempo completo para Operación Bendición de CBN.

“Cuando fui por primera vez a Haití en 2009 vi lo hambrienta que estaba la gente, pero al mismo tiempo cuánta agua y luz solar tenían y pensé: Vaya, es ideal para hacer acuicultura. Era un escenario perfecto para desarrollar el negocio de la cría de peces», dice Bill Horan, de Operación Bendición.

En la planta de Operación Bendición crían tilapia para proveer proteínas a la dieta haitiana, repoblar los lagos vacíos y mejorar la economía nacional.

“La tilapia es excelente para Haití porque es uno de los peces más fáciles de criar, crece rápido y tiene mucha carne y por el clima funciona bien para Haití”, indica Alix Roy, gerente de granja de peces.

Hay un gran mercado para el pescado, porque muchos de los lagos y embalses están vacíos.

“Generaciones de gente hambrienta, escarban los estanques, lagos y ríos e incluso cosechan peces diminutos solo para la subsistencia de sus familias”, comenta Horan.

Operación Bendición produce, por mes, más de un millón de peces bebés, o alevines en un mes. Se venden a granjas de peces en todo Haití o son puestos en lagos y pantanos. El mayor cliente de Operación Bendición, Taino Aqua Ferme, compra hasta 70 mil alevines mensuales para criar y vender a los haitianos.

“El primer año buscamos producir al menos 500 toneladas, que son un millón de libras. Será la operación de acuicultura más grande del país y esperamos crecer a partir de ahí”, comenta Hans Woolley, de Taino Aqua Ferme.

Parte de construir una granja así significa encontrar un lugar. Taino Aqua Ferme coloca los alevines en un lago en grandes jaulas.

Hay seis jaulas en el lago y se espera que el número se duplique. Cada jaula puede albergar 200 mil peces.

“Nuestros peces están creciendo antes de lo previsto, que es 35% más rápido de lo esperado, lo cual es maravilloso. Son más eficientes de lo que pensamos en términos alimenticios y parecen estar nadando felizmente”, relata Woolley.

Mientras que la venta de alevines es una parte importante de la crianza de peces… Operación Bendición también dona peces grandes para la alimentación en escuelas, orfanatos y hospitales.

“El cuerpo humano requiere de proteína. En Haití, los pobres tienen una dieta fija de frijoles y arroz y no siempre tienen suficiente”, dice Horan.

El criadero ayuda a proveer una fuente sostenible de alimentos y de empleo. Esa es la verdadera solución a la pobreza y la meta final de Operación Bendición en Haití.

“Todos han oído el viejo refrán sobre enseñarle al hombre cómo pescar. Yo creo en ese principio, pero quiero enseñarle a un país a pescar”, concluye Horan.