Tres de cada 10 personas en Estados Unidos asisten a servicios religiosos de forma regular, representando un declive comparado con las últimas dos décadas, esto de acuerdo a un reporte de Gallup. 

Gallup reportó el lunes que 21% de los estadounidenses dijeron que asisten a servicios religiosos semanalmente, mientras que el 9% dijo que asisten a servicios religiosos casi cada semana. 

En contraste, 11% de los encuestados reportaron que asisten por lo menos una vez al mes, 25% reportó asistir ‘casi nunca’, mientras que el 31% dijo que ellos ‘nunca’ van a servicios religiosos. 

Esto representa un declive de una década para acá, cuando Gallup obtuvo un 38% de estadounidenses que asisten semanalmente o casi semanalmente, y desde hace dos décadas atrás, cuando el 42% de estadounidenses reportaron asistir semanalmente o casi semanalmente. 

Para su investigación, Gallup se basó en los datos agregados de las encuestas llevadas a cabo por teléfono en el 2021, 2022 y 2023, con muestras previamente recolectadas de investigaciones donde en la muestra fue tomada de encuestas hechas en el 2000-2003 y 2011-2013, respectivamente. 

Las bajas más grandes en asistencia se vieron entre los adultos más jóvenes de 50 años, de acuerdo al estudio hecho en el 2023 por SAL.

Durante los últimos años, mucho se ha hecho sobre el alza de la población no afiliada religiosamente en los Estados Unidos, también conocidos como “ningunos”, especialmente entre las poblaciones más jóvenes. 

En enero del 2023, por ejemplo, la Survey on American Life, un proyecto del American Enterprise Institute, publicó un reporte el cual revelo que la asistencia a la iglesia todavía no se había recuperado de lo que había sido antes de las cuarentenas forzadas del COVID-19. 

A pesar de que el número de estadounidenses quienes asisten a los servicios de adoración había incrementado del 13% en el verano del 2020 a 27% para la primavera del 2022, esto seguía estando por debajo de los niveles prepandemia. 

Aún más, de acuerdo a SAL, 33% de los estadounidenses reportaron en el 2022 que ellos nunca habían asistido a servicios religiosos, un incremento del 25% quienes dijeron lo mismo antes de la pandemia. 

Las bajas más grandes en asistencia se vieron entre los adultos más jóvenes de 50 años, católicos hispanos, protestantes negros, y blancos protestantes de línea principal, esto de acuerdo al estudio hecho en el 2023. 

En diciembre del 2022, sin embargo, Gallup publicó un análisis indicando que el crecimiento de los estadounidenses no afiliados religiosamente estaba en declive, habiéndose “estabilizado” efectivamente desde el 2017.