En el Jesús Summer Camp, la cantante de Puerto Seguro le dio inicio a una nueva etapa musical

El clima no es el adecuado, el servicio metereologico promete tormentas, las nubes negras acechan el predio ubicado en Ezeiza, todo parece complicarse, pero Dios tiene la última palabra. El lunes 12 de febrero ya fue marcado en el calendario del reino, no hay adversidad que pueda frenar el debut de Melisa Alvarez en el Jesús Summer Camp.

Distintos grupos de jóvenes comienzan acercarse a una plataforma ubicada al costado de la pileta, en donde ya está todo preparado para el comienzo del show.
Meli da sus primeras palabras al público y se presenta por primera vez como solista.

El primer tema de la tarde es «Ciegos», con una letra que refleja la busqueda de la voluntad de Dios: «Quitame las vendas, muéstrame lo que vas hacer con mi vida».
Sigue Imperfectos, una canción más confrontativa pero real, que habla sobre la crítica dentro de la iglesia misma.
En «Amor» se hace presente la guitarra acústica de Dani Ortiz, el guitarrista talentoso de la Feria acompaña la voz de Melisa en una canción más tranquila.

Claudio Martinez toca el bajo mientras sonríe y disfruta de los temas, más relajado, el bajista se había presentado el día anterior para acompañar a su hermana Mica Emme. Y por último, pero no menos importante, Enzo Moisés maneja los tiempos con la batería. Con su simpatía, el baterista completa un cuarteto de amigos que reflejan a Cristo a través de lo que más les apasiona, la música.

Luego de «Haz», que será presentado el 16 de febrero en las redes sociales, Melisa cierra su primer show con «No caigo», un tema bien arriba que levanta al público que corea el estribillo. La gente se queda con ganas de más, y piden otro tema, es nuevamente el turno de «No caigo» que ahora se canta acompañado de aplausos por un campamento llenos de jóvenes impactados por la voz de Melisa y sobre todo, el amor de Dios.

Hay una preparación detrás de todo lo mencionado, una familia que acompaña incondicionalmente, un grupo de amigos que apoyan la nueva etapa de la cantante, y un grupo de músicos talentosos que utilizan sus dones para un propósito. Hay una nueva generación que trae un despertar, con distintas formas de reflejar lo que hay en el corazón de Dios.