CORAZONES ROTOS, FE ÍNTEGRA

El silencio fue casi total cuando se leyeron los nombres de las nueve víctimas de la masacre. Luego el pastor Norvel Goff, de la Conferencia Metodista Episcopal Africana de Carolina del Sur, dijo que aunque los últimos días no han sido fáciles para su comunidad, su fe los ha mantenido unidos y les ha dado la fortaleza para superar la tragedia.

«Ha sido difícil, pero Dios nos ha sostenido», dijo, agradeciendo a la solidaridad de la comunidad «no sólo aquí en Charleston, sino a través del mundo».

Goff agradeció también la respuesta de las autoridades locales y la actuación de la policía local para lograr la captura del autor, y la intervención del FBI en las investigaciones.

El reverendo dijo que el perdón de los familiares de las víctimas al autor de la masacre fue un reflejo de lo que es su comunidad y pidió a los presentes enfocarse en estas nueve familias. «En este momento necesitamos estar unidos en solidaridad con ellos» , indicó.

«Las puertas de la iglesia están abiertas. No hay malvado, ni demonio, ni infierno en la Tierra que pueda cerrar las puertas de la iglesia de Dios», proclamó el reverendo Norvel Goff ante centenares de feligreses.

«Muchos de nuestros corazones están rotos. Muchos de nosotros seguimos derramando lágrimas, pero yo sé de un hombre que puede responder todas nuestras preguntas (Jesús).  Ustedes y yo debemos llevar nuestras cargas al Señor y dejarlas allí», dijo el reverendo Goff.

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El pesar de los familiares de las victimas.

«Nosotros seguimos creyendo que nuestras oraciones pueden cambiar las cosas. ¿Alguien me lo confirma? (A lo que los feligreses respondieron «sí»). Pero las oraciones no sólo cambian las cosas, nos cambian también a nosotros», añadió.

El ánimo quebrantado por las lágrimas no impidió momentos de alabanza, especialmente durante el canto de himnos religiosos- Muchos cientos de personas más que no pudieron entrar a la iglesia, siguieron el servicio de casi dos horas desde el exterior, en anticipación de lo cual las autoridades locales optaron por cerrar el tráfico varias calles adyacentes.