Una iglesia de Carolina del Norte celebró uno de los momentos más significativos de sus 137 años de historia después de bautizar a 458 personas en una sola jornada, durante un multitudinario encuentro al aire libre.
La Biltmore Church, una congregación con múltiples sedes en el estado, realizó su tradicional celebración anual de bautismos el domingo 13 de septiembre en una propiedad privada ubicada en Fletcher, donde cientos de creyentes descendieron a las aguas para hacer pública su fe en Jesucristo.
La cifra estableció un nuevo récord para la congregación.
Para sus líderes, sin embargo, el acontecimiento no fue simplemente una cuestión de números.
“Nos llena de humildad”, expresó Devin Goins, pastor ejecutivo de Biltmore. “El bautismo representa vidas transformadas y la obra de Dios en acción”.
“Dios nos invita a formar parte de Su historia”
Goins explicó que el evento sirve cada año para reunir a creyentes provenientes de las distintas sedes de la iglesia y celebrar juntos a quienes decidieron dar un nuevo paso como discípulos de Cristo.
Aunque Biltmore realiza bautismos prácticamente todas las semanas durante sus cultos dominicales, una vez al año organiza una jornada conjunta en un lago cercano a varias de sus congregaciones.
Para el pastor, ver a cientos de personas bautizadas funciona también como un recordatorio de quién ocupa el centro de lo que está ocurriendo.
“No somos nosotros quienes invitamos a Dios a formar parte de nuestra historia”, afirmó. “Él nos invita a formar parte de la suya”.
Preparación antes del bautismo
La iglesia explicó que el evento no consiste simplemente en permitir que cualquier persona llegue ese día y entre al agua.
Durante las semanas previas, miembros del equipo pastoral se comunicaron personalmente con quienes habían expresado su deseo de bautizarse.
El objetivo era conversar con ellos, conocer su testimonio y confirmar que entendieran el significado del bautismo y que hubieran puesto su fe en Cristo.
Para Biltmore, el bautismo no representa el medio por el cual una persona obtiene la salvación, sino una expresión pública de obediencia después de haber recibido a Jesús como Salvador.
“Celebramos a quienes dan el siguiente paso como discípulos después de haber conocido a Cristo y recibido la salvación”, explicó Goins.
Historias detrás de las cifras
Entre las 458 personas hubo testimonios muy distintos.
Uno de los bautizados viajó en automóvil desde Nueva York hasta Carolina del Norte específicamente para participar de la jornada.
También hubo creyentes en silla de ruedas que necesitaron asistencia especial para poder ingresar al lago y ser bautizados.
Goins recordó además varias familias en las que la decisión de una persona terminó animando a otras a seguir el mismo camino.
En algunos casos, el bautismo de un hijo llevó a uno de sus padres o a otro integrante de la familia a tomar también la decisión de hacer pública su fe.
Para los responsables de la iglesia, esas historias muestran que detrás de una cifra multitudinaria existen procesos individuales de conversión, obediencia y transformación.
El bautismo no es el final
Después de la celebración, la congregación comenzó un proceso de seguimiento con cada una de las personas bautizadas.
Biltmore les proporcionó información sobre oportunidades de discipulado, grupos pequeños y formas de continuar creciendo en su relación con Cristo.
A quienes viven fuera de Carolina del Norte, la iglesia les recomendó integrarse a una congregación local donde puedan ser acompañados espiritualmente.
“Nuestra labor como discípulos y hacedores de discípulos es acompañar a las personas en su relación con Jesús y ayudarlas a seguir dando sus próximos pasos”, afirmó Goins.
La mayoría de los bautizados ya tenía algún vínculo con Biltmore. Algunos habían llegado a la fe mediante familiares o miembros de la congregación que compartieron con ellos el Evangelio.
Una oportunidad para quienes todavía no creen
Goins también señaló que la jornada tuvo un propósito evangelístico para quienes asistieron como familiares o amigos pero todavía no han decidido seguir a Cristo.
La esperanza de la iglesia es que ver públicamente a cientos de personas bautizándose genere preguntas.
“Esperamos que esto despierte el deseo de hacer preguntas sobre Jesús y suscite una curiosidad genuina acerca de lo que significa seguir a Cristo”, expresó.
Para la congregación, el bautismo es también una proclamación visible del Evangelio: la imagen de una vieja vida que queda atrás y una nueva vida que comienza en Jesús.
De 25 miembros a una iglesia con múltiples sedes
La historia de Biltmore comenzó en 1889, cuando fue fundada como Fern Hill Baptist Church dentro de la zona de Biltmore Estate.
La congregación comenzó con apenas 25 miembros.
Con el paso de las décadas continuó creciendo, y durante la década de 2010 empezó a abrir nuevas sedes en distintas comunidades de Carolina del Norte.
El crecimiento también se ha reflejado en sus jornadas de bautismo.
En septiembre de 2023, 279 personas fueron bautizadas durante el evento anual al aire libre, además de otras tres que recibieron el bautismo durante los servicios dominicales de esa mañana.
Tres años después, la cifra llegó a 458.
“La obra de Dios en acción”
Para los líderes de Biltmore, el verdadero valor de la jornada no está en haber superado una marca histórica.
Cada bautismo representa, según la iglesia, una persona que escuchó el Evangelio, puso su confianza en Cristo y decidió expresar públicamente esa fe.
El desafío ahora es que esas decisiones se conviertan en vidas de discipulado constante.
“El bautismo es un gran paso para quien sigue a Cristo, pero a menudo es solo el comienzo”, explicó Goins.
La escena de cientos de personas entrando al lago fue celebrada con alegría por familiares, amigos y miembros de todas las sedes de la iglesia.
Pero Biltmore insiste en que el protagonista no fue la congregación ni el tamaño del evento.
Fue Dios obrando en vidas individuales.
Una iglesia que comenzó hace más de un siglo con apenas 25 personas celebró ahora a 458 nuevos creyentes dando públicamente un paso de obediencia.
Y para sus líderes, esa es la verdadera historia detrás del récord.