Más de 100 iglesias de todo el área de Nueva York participaron en las festividades de la Asociación Cristiana Evangélica de Niños en su desfile anual numero 59, donde hubo un importante despliegue de color y alegría, en donde personas de todas las edades y de diferentes denominaciones marcharon para la gloria de Dios, mientras Luis Palau compartía un mensaje especial para los niños de la ciudad.

«Yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con esa persona, y ellos conmigo. » Apocalipsis 3:20