LAHORE, Pakistán – Un año después de uno de los peores ataques a los cristianos en Pakistán, los cristianos pidieron justicia referente a los disturbios en Jaranwala, ya que la mayoría de los arrestados fueron liberados o salieron bajo fianza.

Mas de 25 iglesias y 85 hogares de cristianos en Jaranwala fueron saqueados y robados el 16 de agosto del 2023, por una turba enloquecida de miles de musulmanes después de que dos hermanos cristianos fueran acusados de escribir contenido blasfemo y profanar copias del Corán. El ataque atrajo condenación a nivel nacional.

Solo una docena de sospechosos de mas de 300 personas arrestadas están enfrentando cargos en una corte anti terrorismo, dijo el director de Minorities Alliance Pakistan, el abogado Akmal Bhatti.

“La mayoría de los sospechosos han sido sacados con fianza o fueron liberados de los cargos debido a una investigación policiaca defectuosa”, le dijo Bhatti a Christian Daily International-Morning Star News de Faisalabad.

El abogado y líder político dijo que negar justicia a los cristianos fue una burla para la constitución de Paquistán, la cual garantiza seguridad y protección a las minorías religiosas.

“El incidente en Jaranwala es un recordatorio sombrío de los retos que enfrentan las minorías religiosas en Pakistán”, dijo él. “La falla del gobierno parra traer a la justicia a los perpetradores muestra su falta de interés en proteger de violencia futura a las minorías religiosas”.

Amnistía Internacional descubrió que, de los 5,213 sospechosos, 380 fueron arrestados, mientras que 4,833 continúan libres.

“De los sospechosos arrestados, 228 fueron liberados bajo fianza y los cargos de otros 77 fueron desestimados”, declaró Amnistía, basado en la información de la policía después de someter una Petición de Derecho a Información.

Los juicios de los sospechosos no han comenzado aun, y aproximadamente 40% de las victimas quienes perdieron su propiedad todavía están esperando una compensación del gobierno, esto de acuerdo a Amnistía.

“A pesar de que las autoridades” aseguraron responsabilidad, la vasta acción inadecuada ha permitido el clima de impunidad para los perpetradores de la violencia en Jaranwala”, dijo en una declaración Babu Ram Pant, el director regional de Amnistía Internacional para el Sur de Asia.

Las acusaciones de blasfemia son comunes en Pakistán, y aquellos que se encuentran culpables de insultar a Mahoma, el profeta del islam, pueden ser sentenciados a muerte. A pesar de que las autoridades aun no han llevado a cabo sentencias de muerte por blasfemia, comúnmente las acusaciones en si pueden comenzar disturbios e incitar a las turbas a la violencia.

Los dos hermanos cristianos en Jaranwala fueron absueltos de los cargos de blasfemia a principios de este año después de que un tribunal determinara que habían sido culpados por otro cristiano después de una disputa personal.

Ostracismo

Dos residentes cristianos en Jaranwala dijeron que los cristianos del área continúan enfrentando intimidación y exclusión después de los ataques del 16 de agosto del 2023.

“La situación ha empeorado ya que nuestros vecinos musulmanes y otras personas han dejado de hablarnos o de hacer negocio con nosotros”, le dijo Salim Masih a Christian Daily International-Morning Star News. “Antes yo tenia un negocio de sastrería y tenia tres o cuatro aprendices musulmanes, pero después del incidente mi rentero musulmán me dijo que desocupara el negocio, y mi personal también se rehusó a trabajar para mí”.

Él añadió que no podía proveer para su familia ya que recibe una fracción de las ordenes que solía recibir antes de los ataques.

Yaqub Gill un residente, dijo que fue uno de los demandantes en los 17 casos privados interpuestos por cristinos, junto con cinco que fueron registrados por el estado.

“Constantemente era amenazado por los musulmanes locales para retirar mi queja”, dijo Gill. “Le informé a la policía, pero en vez de tomar acción contra esas personas, ellos me culparon de un caso falso”.

Los residentes cristianos están en apuros después de los ataques, dijo él.

“Mucha de nuestra gente trabajaba en las fábricas cercanas, pero después del incidente, muchos fueron despedidos de sus empleos”, dijo Gill. “Aquellos quienes tenían negocios pequeños han sufrido perdidas financieras porque los musulmanes locales no están haciendo negocio con ellos”.

Poco tiempo después de la campaña policiaca, los cristianos comenzaron a recibir amenazas de parte de los miembros del partido extremista Tehreek-e-Labbaik Pakistan (TLP) para que retiraran sus casos, dijo él.

“Debido a las amenazas, muchos cristianos se rehusaron a ser testigos en corte, llevando a que los sospechosos recibieran fianzas”, dijo él.

Salman Farooq de la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán dijo que entre los que salieron con fianza en los meses recientes estaba Younis Machhi, quien hizo el anuncio para el disturbio en el altoparlante de la mezquita.

“Hay un video de evidencia clara de Younis Machhi incitando a las personas a atacar a los cristianos, más, sin embargo, él también ha salido bajo fianza”, dijo Farooq. “Casi todos aquellos quienes han sido liberados de la custodia son tenidos como héroes a su regreso”.

Una visita de averiguaciones a Jaranwala descubrió que muchos cristianos se quejan de la detención y tortura de parte de la policía, dijo Farooq.

«Aparte de esto, las familias no han sido completamente rehabilitadas, y a pesar de que el gobierno prometió compensación monetaria, no todos los hogares han podido obtenerla porque en algunos hogares, hay familias múltiples viviendo allí debido a que sus hogares fueron destruidos, y los residentes menos poderosos de ese hogar no han podido obtener el dinero. Por lo menos 50 familias no han recibido el dinero».

«Cuando van a la administración local, no reciben ayuda», dijo él.

Él esta de acuerdo con las declaraciones de los dos cristianos en que las relaciones sociales entre cristianos y la comunidad musulmana se ternaron agrias después de los ataques en Jaranwala.

“Trabajadores cristianos están siendo despedidos de sus lugares de trabajo, incluyendo fabricas en o al derredor de tahsil y también en Faisalabad”, dijo Farooq. “Los niños están enfrentando discriminación en las escuelas de parte de otros niños también. Es una situación triste”.

Los lideres de las iglesias y activistas de derechos humanos dicen que la falla del gobierno para implementar la sentencia histórica del 2014 por parte del jefe de Justicia Tassaduq Jillani ha dejado a las comunidades de minorías religiosas vulnerables a actos repetidos de violencia y persecución.

“El incidente en Jaranwala cuestiona la efectividad y aplicación de las protecciones legales para las minorías”, dijo Azad Marshal, presidente de la Iglesia de Pakistán.

El estado pudo haber prevenido los ataques en Jaranwala y en otros lugares si hubiera implementado completamente las recomendaciones de Jillani, añadió él.

El juicio condenó la violencia contra las minorías y estableció recomendaciones comprensivas para proteger los derechos de las minorías y promover la tolerancia religiosa. Estas incluyen crear una fuerza policiaca especial para proteger los lugares de adoración, establecer un Consejo Nacional para los Derechos de las Minorías, y reformar el curriculum educativo para albergar armonía religiosa.

A pesar de la urgencia de estas recomendaciones, la implementación ha sido lenta e incompleta. Los esfuerzos para aumentar la seguridad para lugares de adoración han sido inconsistentes, y el establecimiento nacional de una fuerza policiaca dedicada como se imaginó en el dictamen de Jillani todavía no ha sido completado.

El líder de iglesia dijo que se arrepiente de que su demanda de responsabilidad de la policía y la administración hubiera sido obstruida por el gobierno Punjab.

“Llenamos la petición en la Corte Suprema Lahore buscando la formación de una comisión judicial para investigar el incidente y hacer responsables a los oficiales negligentes, pero el gobierno provincial se opuso fieramente’, dijo Marshall. “Temíamos que los sujetos no fueran juzgados, y eso fue exactamente lo que sucedió”.

Con el aumento de amenazas de grupos extremistas como Tehreek-e-Lebbaik Pakistan, las tenciones demandan una acción inmediata y decisiva por el gobierno, dijo él.

“El camino hacia adelante para Pakistán involucra no solo la protección de los derechos de las minorías, sino la promoción de una sociedad tolerante e inclusiva donde todos los ciudadanos puedan vivir sin miedo a la persecución”, dijo Marshall. “Hay mucho en juego, y las consecuencias de la inacción pueden ser terribles. Pakistán debe actuar ahora para asegurar un futuro donde todos sus ciudadanos puedan vivir en paz y armonía”.

Tan solo en el 2023 hubo por lo menos 193 ataques a las minorías, incluyendo asaltos a individuos, propiedades y lugares de adoración, esto de acuerdo al Centro para Justicia Social. Se ha visto un incremento en los casos de blasfemia con por lo menos 350 personas tras las rejas en la Provincia de Punjab hasta junio, de los cuales 103 fueron acusados de blasfemia desde enero, esto de acuerdo al centro.

En los dos últimos años ha habido un alza en asesinatos relacionados con alegatos de blasfemia. Por lo menos seis personas fueron asesinadas después de acusaciones de blasfemia en el 2023, esto de acuerdo al reporte. Junto con dos asesinatos extrajudiciales, otras tes quienes fueron acusados de blasfemia murieron en la cárcel entre junio 2023 y 2024. De este modo, un total de 11 individuos acusados de blasfemia han perdido la vida en los últimos 18 meses, declaró.

Pakistán está calificado en el séptimo lugar en la lista World Watch List 2024 de Puertas Abiertas donde están los lugares más difíciles para ser cristiano, es el mismo lugar donde estuvo el año pasado.