Los cristianos que sostienen justamente las enseñanzas de la Biblia sobre el matrimonio y la sexualidad insisten que es una unión heterosexual y que la Biblia fuertemente condena el comportamiento homosexual.

Consecuentemente, rechazamos el “matrimonio” del mismo sexo.

Sin embargo, cuando se trata de la poligamia, los cristianos comúnmente tienen menos seguridad sobre el punto de vista de la Biblia.

Por ejemplo, en una entrevista en el 2017, el difunto evangelista Pat Robertson dijo que él no “estaba seguro” que “la poligamia, como tal, es en contra de la Biblia”. A pesar de que no respaldó la poligamia, si indicó que la biblia no la condena.

El progreso ha nivelado la ambigüedad perceptiva de la Biblia en este asunto para abogar que los cristianos no deberían solamente abrazar la poligamia si no también el poliamor. En su libro El Evangelio de la Inclusión (2022), el pastor cristiano progresista Brandan Robertson escribe, “Ni la Biblia hebrea ni el Nuevo Testamento condenan las relaciones no monógamas”. Robertson concluye que él “no ve razón alguna para declarar tales relaciones como no éticas o pecaminosas” (p. 95). ¿Cómo deberían los cristianos responder a estas alegaciones? ¿Realmente no hay bases bíblicas para condenar la poligamia? De hecho, si hay. Aquí presento tres ejemplos:

  • Dios diseñó el matrimonio para ser monógamo

Para comenzar, primero vamos a considerar al primer matrimonio en la Biblia. Antes de que el pecado entrara en el mundo, Dios creó la institución del matrimonio. Después de su decisión de la creación de la mujer de la costilla de Adán. Moisés brevemente interrumpe la historia para dar el siguiente mandamiento: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán una sola carne” (Genesis 2:24). De acuerdo a Moisés, el matrimonio de Adán y Eva es el modelo para todos los matrimonios a seguir entre humanos (por eso el “por lo tanto”).

Este mandamiento en Genesis 2:24 es significativo porque solo una unión monógama esta en la visión: ambos nombres son en singular (“un hombre…y…su esposa”). La Septuaginta refuerza este punto al añadir la palabra “dos” en el texto: “y serán una sola carne”. Significativamente, cuando Jesús cita este versículo en Mateo 19:5, la cita la Septuaginta, explícitamente definiendo el matrimonio entre solamente dos individuos, no tres, cuatro o más. Como dice Jesús, “ya no serán dos sino una sola carne” (Mateo 19:6). Pablo también apela a este versículo como la fundación de sus enseñanzas sobre el matrimonio (1 Corintios 6:16; Efesios 5:31). De este modo Moisés, Jesús y Pablo todos sostienen la monogamia como el diseño de Dios para el matrimonio.

  • La Biblia directamente prohíbe la poligamia

Contrario a las asunciones populares, la ley de Dios directamente prohíbe la poligamia. Levítico 18:18 declara, “No tomaras mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida”.

En ingles, este mandamiento podría ser interpretado como prohibiendo solamente la poligamia fraternal (un matrimonio polígamo entre un hombre y dos mujeres quienes son hermanas), implicando que a pesar de que el hombre no se puede casar con su cuñada, la poligamia en general es permitida. Sim embargo, el texto hebreo cuenta una historia diferente. La expresión hebrea ishah el-achotah, se traduce como ‘una mujer además de su hermana”, siempre transmite el sentido idiomático de “una además de la otra” cuando sea que aparezca esta palabra en el Antiguo Testamento. Es el mismo caso con la contraparte masculina de esta expresión. De este modo, si interpretamos esta expresión consistentemente, entonces Levítico 18:18 prohíbe la poligamia en todos los ámbitos: “No tomaras mujer juntamente con su otra…”

Es importante hacer notar que la comunidad de Qumrán también interpretaba Levítico 18:18 como una prohibición en la poligamia en general. De este modo, la interpretación propuesta aquí no es algo de innovación moderna, sino que puede ser encontrada en los antiguos comentarios judíos de este versículo. En la luz de el texto hebreo, creo que la comunidad de Qumrán estaba en algo importante.

  • La poligamia viola el mandato de Dios de amar a tu prójimo

Otro mandamiento bíblico que demuestra la pecaminosidad de la poligamia, aunque indirectamente, se encuentra el Levítico 19:18. Este versículo dice, “Amaras a tu prójimo como a ti mismo”.

Ambos Jesús y Pablo enseñaron que el mandamiento de amar a tu prójimo está en el corazón de la obediencia genuina de la ley de Dios (Marcos 12:28-31; Gálatas 5:13-14; Romanos 13:8-10). El amor por Dios y el amar a tu prójimo no reemplaza la ley, sino que es el principio guía para vivir la ley (Mateo 22:34-40).

¿Cómo se relaciona el mandamiento de amar a tu prójimo con la poligamia? Estudios de metaanálisis han mostrado que las mujeres y niños involucrados en familias polígamas experimentan salud mental mas pobre comparado con aquellos en familias monógamas. De acuerdo a estos estudios, la poligamia resulta en problemas mentales negativos tales como ansiedad neurótica extrema, depresión, ideación paranoica, bajo rendimiento académico, baja autoestima, y psicoticismo.

Estos descubrimientos son sorprendentes a la luz del relato bíblico negativo consistente de las familias polígamas. El matrimonio e Abraham con Hagar causó conflicto severo ente Saraí y Hagar (Genesis 16:4-6), así como entre Isaac e Ismael (Genesis 21:8-11). La familia de Jacob también experimentó lucha constante y rivalidad. Lo mismo puede ser dicho de las familias de Elcana, el Rey David, y Salomón.

Como declara Romanos 13:10, “El amor no hace mal al prójimo”. De este modo, ya que la poligamia cause un daño inmenso a mujeres y niños, entrar en esta practica viola el mandamiento de Dios en Levítico 19:18 de amar al prójimo.

¿Qué sobre las leyes que regulan la poligamia? Algunos pueden argumentar que la existencia de las leyes bíblicas regulando la poligamia son prueba de que Dios respalda esta práctica (ej. Deuteronomio 21:15-17). Pero esto es un mal entendido. Hay una diferencia entre las leyes que reflejan la voluntad perfecta de Dios para el matrimonio monógamo (como esta expresado en Genesis y Levítico 18:18), las leyes eran necesarias para administrar las consecuencias.

Podemos comparar las leyes de la Biblia que abordan la poligamia a sus leyes que abordan el robo. La ley de Dios condena el robo (Éxodo 21:15) al mismo tiempo que da instrucciones para la restitución (Éxodo 22:1-4). Justo como las leyes de la Biblia sobre la restitución no indican que Dios aprueba el robo, las leyes que abordan las consecuencias de la poligamia no insinúan que Dios aprueba la poligamia.

La Biblia afirma la monogamia y condena la poligamia en por lo menos tres formas.

Genesis describe el principio de la monogamia en todos los matrimonios. Este principio es reforzado en Levítico 18:18, el cual directamente prohíbe la poligamia. Y considerando los efectos dañinos de la poligamia sobre las mujeres y niños, también hemos visto que la poligamia viola el mandato de Dios en Levítico 19:18 de amar al prójimo.