Periodista: ¿Ve usted algunas disparidades entre trabajadores ministeriales blancos y suburbanos y trabajadores ministeriales de minorías cuando se necesita conseguir el acceso a los recursos y a la ayuda?

Acosta: Lo diré de esta manera. Siento lo que he visto en nuestras iglesias étnicas con demasiada frecuencia subestimamos el ministerio juvenil y no permitimos ninguna clase de recurso presupuestado a la juventud y el ministerio juvenil. Así que siempre esto rompe mi corazón, que deseamos alcanzar la juventud pero no deseamos invertir ningún dinero en esto.

Solo creo que en nuestras ciudades…tenemos demasiada gente joven, creo que aun si ellos son de medio tiempo, el pastor joven o los trabajadores jóvenes, ellos deberían tener recursos y un presupuesto, y aún más algún sueldo. Ellos necesitan contar con recursos. Esa será una persona clave en el alcance de la ciudad.

Hay muchos jóvenes y niños que están fuera de las cuatro paredes de la iglesia.

No estoy diciendo que los recursos no están ahí o son inaccesibles. Solo digo que no creo que están siendo correctamente consignados. En muchas de nuestras iglesias étnicas, todavía estamos haciendo el ministerio juvenil como siempre se ha hecho.

Hace 40 años, e incluso desde los países de donde ellos vienen, siempre son voluntarios bi-vocacionales. Eso está en nosotros. Ese es nuestro trabajo con la juventud, nuestras iglesias y pastores no cambian con los tiempos, no miran la demografía y dicen “el ministerio juvenil es lo mas importante que hemos hecho. Necesitamos mirar a las demografías y el gran número de gente joven y hacer los consecuentes ajustes presupuestales”. Este es el asunto.

El otro asunto de los recursos, honestamente creo que una persona étnica que quiere conseguir una educación en el seminario o recibir entrenamiento en el ministerio urbano necesitan recursos para eso y realmente no los hay. Hay muchas instituciones que desea la gente de color en sus escuelas. Si, veo que las iglesias de blancos…para ser más real, parece que ellos tienen buenas intenciones en dar más dinero para respaldar el ministerio juvenil, la educación y cosas por el estilo.

Admito que algunas iglesias tienen los medios, lo que significa que su iglesia está en una área de más afluencia, los diezmos y las ofrendas generan más recursos para contratar más personal y lo hacen, lo entiendo. Si usted está plantando una iglesia entre los pobres, los diezmos y ofrendas no generan los mismos resultados. Eso lo entiendo. Pero aun siento que la iglesia urbana puede hacer algo mejor acerca de la asignación de recursos. No creo que podamos usar eso como excusa para no tener acceso a los recursos.

Periodista: Así que al final del día, piensa que esto es más acerca de recursos sin explotar?

Acosta: Ni aprovechados…algunas veces no tenemos un valor para capacitar y educación, eso es disciplina. Soy el primero en mi familia que como latino voy a la universidad, para graduarme de la universidad. Entonces me doy cuenta que para alguna de nuestra gente no es prioridad o es intimidante. Lo entiendo, pero no es una excusa. Hoy es un nuevo día, hay recursos afuera que están disponibles.

Periodista: ¿Pensamientos finales?

Acosta: Solo pienso que si vamos a completar la Gran comisión, necesitamos ser más intencionales acerca de hacer discípulos. Nosotros usamos la palabra “discípulo” pero actualmente muy pocos hacen discipulado y siento que necesitamos fundamentar a los niños y que ellos tengan raíces en Jesús de manera mucho más intencional.

No podemos esperar que enseñando a los niños el domingo en la mañana y en el servicio de la mitad de semana veamos los cambios en ellos. Necesitamos romper esto, necesitamos involucrarlos en las Escrituras y que los niños interactúen con nosotros en grupos pequeños.

El discipulado es desordenado pero es en el intercambio en el que se comparte la Escritura pero también se habla de la vida real y de los retos y de la tentación que te están arruinando, ya sabes. Y cuando comencemos a hacer un discipulado más holístico, creo que vamos a ver ms transformación.

Una de las tendencias que vemos a nivel mundial es el gran número de niños que, si se gradúan de la escuela secundaria, y cuando lo hacen, ellos se gradúan de la Iglesia. Así que muchos niños se gradúan en el camino pero se alejan de su fe. ¿Por qué es esto?

Bien, hemos entretenido a los niños, les hemos enseñado la religión, asistir a la iglesia, saltando y gritando, pero no les hemos conectado necesariamente en una forma relacional con Jesus a través de una relación de discipulado.

Esa clase de fe no le sostendrá cuando tenga 18 años y vaya a la universidad. No tendrán suficiente profundidad para mantenerse fiel a su vocación superior como seguidor de Cristo y cederá cuando la tentación se presente. Eso carga mi corazón asi que me gustaría vernos haciendo más discípulos urbanos en la ciudad.

 

Lea la primera parte de la entrevista aquí