Para los cristianos extranjeros, China se nuestra como un país libre. Pero los cristianos chinos conocen la realidad. A principios de mes, una delegación de World Council of Curches hizo una visita ‘histórica’ a China. Allí, visitaron iglesias y celebraron las noticias de que China sería hogar para mas cristianos que cualquier otra nación en la tierra. Y así será.

El secretario general expresó su asombro de que el gobierno aprobará las nuevas iglesias, y el deseo de alcanzar a ciudadanos chinos de todas las edades. Presente se encontraban representantes de todas las denominaciones controladas por el Estado, el Concilio Cristiano Chino, y el Three-Self Patriotic Movement.

Pero notablemente ausente, no participaron ninguno del creciente movimiento de iglesias-casas, el cual según estimaciones, representa el 80% de los Cristianos chinos.

Si esto te parece sorprendente, aún hay mas. El gobierno guió a los miembros del Concilio por las aldeas ‘Potemkim’. Estas zonas, comercios, y ciudades han sido estratégicamente construidas para ser mostradas a los extranjeros. Se ven bien a la distancia pero si te acercas, son pueblos fantasmas- pura fachada y nada de sustancia.

Asimismo, detrás de la fachada de amabilidad para con el Cristianismo, China en realidad tiene una gran diferencia con la fe. De los 60 millones de creyentes, la mayoria vive su fe fuera de la ley. Y si llegaran a ser descubiertos, las consecuencias serían gravísimas.

Hace unas semanas, la policia paramilitar china dinamitó una de las iglesias evangélicas mas grandes del país, donde se congregaban mas de 50,000 personas. Golden Lampstand Church en la provincia de Shanxi se mantuvo dentro de la ley y colaboró con todo lo requerido por el gobierno. Pero en 2009, las autoridades confiscaron Biblias en la Iglesia y apresaron a varios de sus líderes.

En esta oportunidad, el gobierno quisp terminar lo que empezó y llenó el santuario con explosivos, para hacer explotar todo. La imagen del edificio viniendose abajo es escalofriante, pero son la fiel representación de la actitud del gobierno comunista hacia el Cristianismo.

Golden Lampstand fue solo la víctima mas reciente de la guerra contra cristianos. En diciembre, los oficiales demolieron una iglesia católica y miles de cruces fueron retiradas de otros edificios religiosos.

Allá por Septiembre, China atravesó una nueva regulación religiosa para prevenir, según los oficiales el ‘extremismo’. Un analista de Puertas Abiertas describió las regulaciones como el intento del gobierno de controlar y regir ‘cada aspecto de la vida cristiana -ya se la cultura, las noticias o la religión.»

Como parte de esta campaña de persecución, el gobierno retiró hace unos días las licencias de todos los abogados chinos que defendieron cristianos arrestados en el marco de esta nueva regulación.

China, según el New York Times, se encuentra en ‘una campaña la ideología del Partido Comunista y el miedo que este tiene al cristianismo, considerado una filosofía occidental, y una amenaza para la autoridad del gobierno.»

Esta nueva persecución nos hace retroceder a una era brutal, y nos hace pensar en qué será de nuestros millones de hermanos y hermanas que se rehusan a ser controlados en su fe por el gobierno.

Nosotros deberíamos levantar la voz en su nombre.