Durante siete décadas, una emisora cristiana de Corea del Sur ha utilizado las ondas de radio para llevar predicaciones, alabanzas y enseñanzas bíblicas a lugares donde durante años el acceso de misioneros resultó prácticamente imposible.
La Far East Broadcasting Company-Korea (FEBC-Korea) celebra en 2026 su 70º aniversario, recordando una historia estrechamente ligada a la evangelización de Corea del Norte y otras regiones de Asia.
La organización comenzó sus transmisiones en 1956 y, con el paso de los años, sus señales lograron alcanzar no solamente el territorio surcoreano, sino también Corea del Norte, China y regiones de Rusia y Mongolia.
Para la emisora, gran parte de esa historia puede resumirse en una expresión utilizada por las iglesias coreanas: la “Misión del Norte”.
El Evangelio cruzando fronteras
Durante la Guerra Fría, cuando la presencia de misioneros cristianos en varios países de la región estaba fuertemente restringida, la radio se convirtió en una herramienta capaz de atravesar fronteras que una persona no podía cruzar.
FEBC-Korea sostiene que sus transmisiones en AM podían alcanzar durante la noche prácticamente todo el territorio norcoreano, además del noreste de China y zonas de Siberia.
Según testimonios recogidos posteriormente entre cristianos que consiguieron salir de Corea del Norte, algunos creyentes ocultaban pequeños receptores y escuchaban secretamente sermones y música cristiana.
La emisora recuerda relatos de personas que se cubrían incluso con mantas para reducir el sonido y evitar ser descubiertas mientras escuchaban.
Para comunidades cristianas aisladas, aquellas transmisiones podían convertirse en una de las pocas posibilidades de recibir predicación y enseñanza bíblica procedente del exterior.
Cartas que comenzaron a llegar desde China
La apertura económica de China a finales de la década de 1970 permitió que la emisora comenzara a conocer mejor el alcance que estaban teniendo sus programas.
Según FEBC-Korea, durante algunos años llegaron a recibirse decenas de miles de cartas de oyentes, entre ellas mensajes escritos por personas de origen coreano residentes en China y testimonios procedentes incluso de Siberia.
Las ondas de radio habían logrado llegar mucho más lejos de lo que podían hacerlo las iglesias físicamente.
La organización considera que esa tarea contribuyó durante décadas a sostener espiritualmente a creyentes que vivían aislados de comunidades cristianas más amplias.
Una historia que comenzó en 1956
FEBC-Korea realizó su primera transmisión el 23 de diciembre de 1956 desde Incheon, pocos años después de la Guerra de Corea.
La emisora fue fundada por el misionero estadounidense Tom Watson y originalmente recibió el nombre de Korea Evangelical Broadcasting Station.
Comenzó en una época en la que la península todavía intentaba recuperarse de las consecuencias de la guerra.
Con el tiempo, la organización amplió considerablemente su capacidad.
En 1973, la Far East Broadcasting Company trasladó desde Okinawa, Japón, un potente transmisor hacia la isla surcoreana de Jeju, desde donde comenzaron emisiones dirigidas especialmente a territorios situados más allá de las fronteras de Corea del Sur.
El pastor Billy Kim fue nombrado primer director de aquella operación.
Desde 1977, las distintas emisoras comenzaron a funcionar conjuntamente bajo su liderazgo y, años después, terminaron integrándose en una misma organización.
Una señal que continúa llegando al norte
La estación ubicada en Jeju sigue ocupando un lugar fundamental dentro de la misión de FEBC-Korea.
Desde allí se transmiten contenidos en coreano, chino, japonés y ruso, con el propósito de alcanzar diferentes comunidades del noreste asiático.
Actualmente la red cuenta con múltiples estaciones y repetidoras distribuidas por Corea del Sur y continúa utilizando sus transmisiones de radio para alcanzar territorios situados fuera del país.
A pesar de los enormes cambios tecnológicos ocurridos desde 1956, la misión original permanece.
De la radio a las nuevas plataformas
Los responsables de FEBC-Korea reconocen que la manera de consumir contenido ha cambiado profundamente.
La radio ya no ocupa el mismo lugar que tenía décadas atrás, especialmente entre las nuevas generaciones.
Por esa razón, la organización comenzó a extender sus contenidos hacia YouTube, aplicaciones móviles y diferentes plataformas digitales, buscando que el mensaje que durante décadas viajó mediante ondas de radio pueda ahora llegar también a través de teléfonos y computadoras.
Para sus responsables, la tecnología puede cambiar, pero el propósito permanece: utilizar todos los medios disponibles para anunciar a Cristo.
Un año para recordar siete décadas de misión
La celebración del aniversario incluye conciertos, encuentros evangelísticos, seminarios y reuniones especiales durante todo el año.
El 15 de octubre está previsto un gran festival coral en Busan y dos días después se realizará un encuentro especial en la Universidad Hanyang, en Seúl.
Finalmente, el 23 de diciembre, exactamente 70 años después de la primera transmisión, FEBC-Korea celebrará un culto de acción de gracias en su sede central.
Para la emisora, la fecha no representa solamente la supervivencia de un medio de comunicación cristiano.
Representa siete décadas en las que una voz pudo llegar donde muchas veces una iglesia o un misionero no podían hacerlo.
Desde receptores escondidos en Corea del Norte hasta cartas enviadas desde China y Siberia, su historia muestra cómo una herramienta relativamente sencilla como la radio terminó convirtiéndose en un instrumento para llevar el Evangelio mucho más allá de las fronteras visibles.
Setenta años después de aquella primera transmisión desde Incheon, FEBC-Korea continúa enviando el mismo mensaje: las fronteras pueden detener a las personas, pero no necesariamente al Evangelio.