La atleta alemana nacida en Nigeria, Yemisi Ogunleye, quien ganó una medalla en el tiro de bala femenil en los Juegos Olímpicos de verano de Paris 2024, se volvió viral mientras daba la gloria a Dios por medio de una alabanza después de su victoria.
La mujer de 25 años aseguro el oro el viernes con una distancia de tiro de 20 metros, batiendo por .14 metros a Maddi Weche de Nueva Zelanda. Durante su primer lanzamiento de bala, Ogunleye casi se cayó debido al clima lluvioso, pero perseveró.
Durante una conferencia de prensa, Ogunyele, quien solía cantar en un coro de la iglesia, dijo que cantarle a Dios en alabanza y adoración le ha ayudado a enfocarse en el Señor durante las temporadas difíciles de su vida, incluyendo su desempeño en los Olímpicos. Ella dijo que durante los Juegos Olímpicos ella descansó en Dios por al cantar la alabanza titulada “I Almost Let Go”.
“Casi me solté / estaba justo al borde de un logro, pero no podía verlo / El diablo realmente me tenía / Pero Jesús vino y me tomó / Él me acercó hacia si para que yo no me soltara”, cantó Ogunleye durante la conferencia de prensa.
“La misericordia de Dios me mantuvo, para que no me soltara / Así que estoy aquí hoy día porque Dios me sostuvo / Estoy viva hoy por Su gracia / Oh, Él me guardó, Dios me guardó / las misericordias de Dios me guardaron para que no me soltara”.
Ogunleye dijo que, si no fuera porque Dios la sostuvo durante su presentación, ella no hubiera ganado el oro. Recuerda orar por aliento para cambiar su perspectiva durante la competencia.
“Solo estaba diciendo una oración. Fue el momento cuando supe que si tenia fe, iba a ser capaz de hacer mas de lo que pudiera pensar o pedir. En ese momento, solo tomé toda la energía que me quedaba y simplemente la puse allí afuera”, dijo Ogunleye, de acuerdo a World Athletics.
Desde entonces, se ha hecho viral un video de Ogunleye cantando en la conferencia de prensa con una hermosa canción sobre como Jesucristo la ha guardado”, escribió el evangelista Franklin Graham en Facebook. “Ella canta, ‘Estoy viva hoy día por Su gracia’. Gracias por no avergonzarte de su nombre Yemisi”.