La hija del pastor americano detenido, Andrew Brunson, compartió un apasionado discurso durante la primera reunión en el Departamento de Estado para el Avance de la Libertad Religiosa, y por momentos, visiblemente emocionada contó como su padre se siente ‘bendecido’ al sufrir por la causa de Cristo.

Jacqueline (Brunson) Furnari se encontraba entre los familiares de creyentes perseguidos que compartieron sus historias de sufrimiento este martes, en lo que fue el anticipo de una conferencia de tres días que llevará adelante el gobierno federal para la libertad religiosa internacional.

«Conozco a mi papá cómo una hija única puede conocer a su padre, y sé que los cargos en su contra son totalmente absurdos y falsos,» dijo Jacqueline ante cientos reunidos en el Harry S. Truman Building, donde pidió oración por la liberación de su padre. «Él no es un terrorista peligroso tratando de derrocar un gobierno. Él es un Pastor que se entrenó en Wheaton Collage y obtuvo su maestría en el Nuevo Testamento.»

Durante las últimas dos décadas, el nativo de Carolina del Norte ha servido al pueblo turco como líder de una iglesia en Izmir. Pero el 7 de octubre de 2016, Brunson fue arrestado y acusado de tener conexiones con la milicia kurda y el movimiento islámico Gulen, que según el gobierno oficial, atentaron en Julio de 2016 contra el Presidente Tayyip Erdogan.

El Pastor ha mantenido su inocencia y Estados Unidos ha presionado con abogados debidos a que la evidencia de su inocencia y de la persecución que sufre es tan clara que debería ser liberado.

La semana pasada, Brunson apareció en la corte para su tercer audiencia. A pesar de las esperanzas de que la justicia liberara a Brunson, fue devuelto a prisión hasta su próxima audiencia en Septiembre.

«Es importante destacar que durante las tres audiencias, no ha habido un solo testigo o alguna evidencia que confirme las ridículas acusaciones contra mí padre -algo que él mismo remarcó durante el juicio del 7 de mayo, y que ninguno de los jueces supo cómo responder,» dijo Jacqueline. «El Juez principal le dijo a mí padre que cómo las acusaciones se daban por ciertas, no tenían necesidad de escuchar a testigos o ver evidencia alguna.»

El gobierno de Estados Unidos también cuestionó la falta de evidencias y comparó el encierro de Brunson con el intento de algunos miembros de la OTAN de hostigar la diplomacia.

Erdogan por su parte, llegó a sugerir que el mismo Brunson dirigía una célula terrorista americana ligado al grupo Islámico Gulen.

Jacqueline, quién creció en Turquía y se graduó en la Universidad de Carolina del Norte, contó como su padre se perdió dos de los días más importante en su vida, sólo porque el gobierno turco decidió hacer de él un preso político.

Jacqueline se casó por civil en Febrero de 2017, aunque estaba muy entusiasmada de tener una gran boda y ya tenía elegido un precioso vestido para ese día. Pero debido al arresto de su padre, ella y su esposo decidieron posponer la ceremonia por iglesia hasta que su padre pudiera estar presente para llevarla al altar.

«El día de mi casamiento ninguno de mis padres pudieron estar presentes. Nunca podré volver a vivir ese momento,» explicó. «Para aquellos presentes que tienen hijas, sé que comprenden la importancia de un día tan especial como éste, y de poder llevarlas al altar. Mi padre no pudo tener esa oportunidad. Todavía estoy esperando el día de mi boda y poder usar mi vestido guardado hace más de dos años. Todavía espero que me lleve al altar y tener mi baile junto a mi padre.»

En diciembre pasado, Jacqueline se graduó de la universidad.

«Una de las maneras en que mi padre nos ha mostrado su amor es en que ha invertido mucho para que podamos tener un buen futuro. También se perdió el día en que di un gran paso en mi carrera profesional,» agregó.

Jacqueline contó que, aunque su padre ha perdido mucho peso y ha pasado momentos de sufrimiento en prisión, lo que más duele es no poder compartir con su familia.

«Hay cosas que realmente le duelen a mi papá. Le duele perderse los momentos importantes familiares.»

La hija de Brunson pudo visitarlo en agosto de 2017, y quedó impactada de la condición deplorable en que se encontraba su padre. Verlo sufrir de ansiedad y depresión, y darse cuenta de que su padre había perdido la esperanza.

Jacqueline contó que a pesar de todo, su papá considera su situación como una oportunidad de compartir el ‘amor de Cristo’ hacia el mundo.

«Durante la última audiencia, mí padre aprovechó para dar testimonio de su fe, ‘mi Señor me enseña a perdonar, así que yo los perdono’. Además agregó ‘es un privilegio el sufrir por la causa de Cristo,'» contó Jacqueline casi sin poder hablar por la emoción.

Pam Pryor, consejera del Departamento de Estado contó que siguen muy de cerca el caso del Pastor Brunson. La administración de gobierno se ocupa semanalmente del avance de la situación de Brunson y lo seguirán haciendo hasta su liberación.