Este próximo octubre, el corazón musical de Nashville acogerá una nueva joya cultural: el Museo de Música Cristiana y Gospel (The C&G), que abrirá sus puertas a pocos pasos del legendario Auditorio Ryman. La reconocida cantante Natalie Grant será parte destacada de esta histórica apertura, no solo como artista invitada, sino también como una figura cuyo legado formará parte de la exhibición permanente del museo.

“La ciudad necesitaba un espacio así desde hace tiempo”, expresó Grant, ganadora de múltiples premios Dove, en declaraciones recogidas por The Christian Post. “La música cristiana y el gospel han sido siempre una parte esencial de Nashville. Este museo reconoce su verdadera influencia”.

El C&G, promovido por la Asociación de Música Gospel (GMA, por sus siglas en inglés), ofrecerá una experiencia inmersiva que celebra las raíces, la evolución y el impacto espiritual de este género. Su inauguración, prevista para el 3 de octubre —poco antes de la entrega anual de los Premios Dove— busca convertirse en un evento emblemático de fe, música e historia.

El museo no solo contará con archivos históricos y tecnología interactiva, sino que funcionará también como un espacio vivo: albergará conciertos, talleres, grabaciones de podcasts, encuentros con artistas, entrevistas en vivo y exposiciones itinerantes. La serie inaugural incluirá una charla con Russ Taff, ganador de 16 Premios Dove y uno de los primeros artistas residentes del museo.

Una de las piezas destacadas será un vestido usado por Grant en los Premios Dove, cuya elección ha dejado en manos de sus seguidores. La artista permitió que el público votara entre tres opciones, cada una con un valor simbólico distinto en su carrera y vida personal.

Uno de ellos, de color morado, fue el que usó en 2016 al interpretar “King of the World”. “Fue un momento en que Dios me recordó que nada escapa a Su control”, recordó. Otro, azul, guarda un recuerdo íntimo: fue la prenda que llevó mientras presentaba los premios sin saber aún que estaba embarazada de su hija Sadie. El tercero, un conjunto blanco con detalles de aves bordadas, fue parte de una actuación en memoria de las vidas perdidas el año anterior. “Representaba para mí la paz y el consuelo del Espíritu Santo”, dijo la cantante.

Para Grant, compartir estos elementos con el público va más allá de la moda. “Estos vestidos forman parte de mi historia”, expresó. “Y también de la de mis hijas, que han estado presentes en cada paso del camino”.

Tras casi tres décadas de trayectoria en la música cristiana, Grant reflexiona sobre los cambios y desafíos del género, afirmando que, pese a todo, Dios sigue obrando. “La industria puede evolucionar, pero el mensaje del Evangelio permanece. Él siempre podará y purificará lo que sea necesario”.

También ofreció un consejo a las nuevas generaciones de músicos cristianos: “El camino largo de la obediencia es el más seguro. No tomen atajos. Rodearse de comunidad, permanecer conectados a una iglesia local y rendir cuentas es esencial. Ninguno de nosotros está hecho para estar solo en el escenario”.

Grant elogió a artistas como Steven Curtis Chapman, Casting Crowns y MercyMe por su constancia y ejemplo de integridad. “Terminar bien es tan importante como comenzar”, afirmó.

En cuanto al museo, espera que sea mucho más que una atracción turística. “No será solo un espacio para ver cosas interesantes. Será un testimonio visible de la esperanza que hay en Jesús”, aseguró. “En medio del bullicio de Broadway y del ajetreo de Nashville, este museo será un faro, con un mensaje claro: la fe que sostiene esta música sigue viva”.