Joni Eareckson Tada, fundadora de Joni Y Amigos Centro Internacional de Discapacidad, dijo que lo primero que hará al llegar al Cielo, en su nuevo cuerpo glorificado, será caer de rodillas y ofrecer sacrificio de «alabanzas paralizada» a Jesús, por su Fidelidad aquí en la tierra.

«No sabemos cómo será el Cielo; apenas tenemos un destello de entendimiento al respecto, pero sabemos con seguridad que Jesús estará allí», dijo Tada, referente internacional de las personas con discapacidad.

«No sé cómo se dará todo, pero justo antes de las Bodas del Cordero y de que los invitados sean llamados a entrar, justo antes de que el festejo comience, deseo ser capaz de arrodillarme delante del Señor, y allí a sus Pies adorarle. Esa será mi manera de demostrarle una alabanza y sacrificio verdadero.»

En el sufrimiento, confiesa Tada, ha podido abrir sus ojos a la belleza, gloria y esperanza del Cielo -algo que espera experimentar algún día.

“Aquí en la tierra tenemos muchas oportunidades de ofrecer sacrificios de alabanza, pero en el Cielo no habrá esa oportunidad», continuó Tada. «Allí no habrá chances para el sacrificio o para compartir el Evangelio de Salvación con otros. En el Cielo podré ofrecer un sacrificio de alabanza personal y profundo, porque teniendo mi cuerpo glorificado y pudiendo disfrutarlo totalmente restaurado -un regalo sorprendente, caer de rodillas como si volviera a estar paralizada, dejando de lado la alegría de la sanidad, será el verdadero gozo para mí.»

Ella no es ajena al sufrimiento: a los 17 años, la oradora y autor evangélica, se quebró el cuello después de un accidente en una piscina en Chesapeake Bay.

La autora Joni, que se casó con Ken en 1982, sobrevivió a un cáncer de mama etapa 3 en 2010, y luego el cáncer volvió en Noviembre de 2018. Después de meses de diversos tratamientos, fue declarada libre de la enfermedad en Julio.

Joni contó, después de volver de su consulta médica, que los doctores le dieron buenas noticias. Ella supo reflejar la Fidelidad y Paz de Dios en los últimos meses, pues consideraba que su viaje a través de la enfermedad no era un ‘accidente’.

«Tanto mi neumonólogo como mi doctor me dieron un buen reporte», dijo. «Fue un largo viaje cuando volvió el cáncer y la hipertensión pulmonar, la neumonía, etc., pero mi esposo y yo sabíamos con certeza de que no estábamos fuera del camino. Esta era la ruta que Dios nos había trazado. Tuvimos la oportunidad de conocer a tantas enfermeras, hematólogos, personal administrativo y muchas personas más con quiénes pudimos compartir el Evangelio de Salvación.»

«Esa», agregó, «era la razón por la que Dios nos quería en este viaje.»

Joni y Amigos

La autora de más de 50 libros contó su experiencia luchando por aquellos que sufren discapacidades: en 1979 fundó Joni y Amigos, para proveer programas cristianos a familias e iglesias.

Joni Y Amigos sirve a miles de familias en necesidad y en todos estos años ha entregado más de 100.000 sillas de ruedas y Biblias a personas discapacitadas, en países emergentes. Nos dijo que, mientras muchas iglesias hacen un estupendo trabajo acompañando a las mamás de niños con discapacidades durante el embarazo y el parto, también es necesario seguir presente en la vida del niño el resto de su vida.

«Nuestras convicciones pro-vida deben verse cuando un niño autista tiene una crisis en medio de la escuela dominical, deben estar cuando ese niño alcance la adultez. Estos niños y sus familias necesitan ser abrazados por el Cuerpo de Cristo», dijo Joni.

Las iglesias no sólo deberían tener un programa de inclusión para personas con discapacidades, sino que deben abrazarlas y contenerlas.

«Ellos desean pertenecer», dijo Joni. «Ellos necesitan saber que si no pudieran asistir a la Iglesia, alguien se preocupará y velará por su bienestar. No sé trata solo de tener un programa, sino de incluirlos y que sean parte del Cuerpo de Cristo.»

«La posición pro-vida debe impregnar todo lo que hacemos, y moldear bíblicamente nuestra visión de las personas con discapacidades», enfatizó. «Estamos hechos a la imagen de Dios. Debemos reflejarlo a Él. Debemos hacer parte de la comunidad a aquellos con discapacidades y ayudarlos a desarrollar sus dones y talentos.»

«Ese es el desafío de la Iglesia en la actualidad.»

Fortalecida en sus propios sufrimientos, alentó a otros que experimentan dolor crónico, enfermedad, y otros tipos de sufrimientos debilitantes, a dejarse descansar en los brazos de Cristo.

“Me levantó desanimada y bajo un dolor crónico. Me levanto abrumada y enfrento una rutina de dos horas donde otra persona me baña, lava mis dientes, me viste, y peina mi cabello», admitió. «Hay días en que me siento tan sobrepasada y la rutina ni siquiera ha comenzado. Entonces digo ‘Jesús no puedo con esto; Jesús, te necesito’.» Ella remarcó que durante el Sermón del Monte en Mateo 5, Jesús dijo «Bienaventurados los pobres en espíritu».

«Cuando despiertas y te presentas ante Dios en pobreza espiritual, el gozo del Cielo pasa a ser para ti; el Poder de la Resurrección es poder en tu vida», explicó. «Gloríate en tu debilidad, porque entonces el Poder de Cristo reposa sobre ti. Él derrama de Su Gracia en aquellos que reconocen su necesidad.»

«Aquellos que se sientan derrotados y sin vida, al despertar digan, ‘Dejaré que Jesús dirija este día», ese es mi consejo. «No sólo lo necesito diariamente, sino en cada hora, en cada minuto. No se debe sentir vergüenza de la debilidad, porque ese es el Poder que asegura Victoria contra el enemigo.»

«Yo dejaré que las fuerzas del sufrimiento y del dolor me lleven hacia la Cruz», concluyó.