Indonesia es el número 43 en la Lista de Persecución de Open Doors, con 45 millones de creyentes en el país. Y aunque la Constitución de Indonesia establece la libertad de religión, los cristianos no gozan de protección policial local.

En una clara omisión a la libertad constirucional, no se puede practicar el evangelio debido a los radicales que van de pueblo en pueblo “cazando” cristianos, y a la negligencia de la policía a la hora de actuar.

En un culto de inauguración de una iglesia, un grupo de 20 musulmanes les dijeron a los cristianos que se dispersen y que no regresen mientras les amenazaban con machetes y tomandoles foto para intimidarlos. Más tarde fue descubierto armas y material explosivo, fuera de la puerta de la iglesia.

“Los cristianos necesitamos la protección de la policía, si hay un ataque en contra de las iglesias o son quemadas o bombardeadas, nosotros nos preguntamos si la policía en realidad va a venir a ayudarnos”, manifestó el pastor Yudianto de Forgotten Missionaries International.

Bajo amenaza de muerte, Yudianto, confirmó que planea regresar a la aldea a finales de este mes para continuar su ministerio, donde le esperan unos 15 creyentes dispuestos a morir por su fe en Jesucristo.

En Indonesia, se le han puesto miles de obstáculos a la iglesia cristiana, oremos por nuestros hermanos en la fe, para que día a día, siguen perseverando en los caminos del Señor.