Hoy los que hemos aceptado a Dios en nuestro corazón necesitamos salir a la calle a ganar al mundo para Jesucristo, mientras que la gente está esperando con sinceridad una solución, es engañada por estafadores y mentirosos que solo hace que la espera se prolongue en el tiempo. Pero llegará el día que no soportarán mas tanta espera y como una caldera a punto de explotar el daño postergado llegará en un instante multiplicado.

Muchos han puesto su esperanza en los hombre y Dios declara que hay maldición en esta actitud, tenemos que volver a poner nuestros ojos hacia el cielo, de donde puede venir nuestro verdadero socorro.

En los momentos mas angustiante y de mayor depresión la iglesia es dotada de un profundo mensaje que sanará a toda una nación.
Los caminos y atajos que los seres humanos desarrollan para salir adelante en distintos atolladeros, hacen que en vez de estar cerca de la solución, estas alternativas los alejan de la salida correcta y los puede llevar a su destrucción total.

Las drogas, el alcohol y otros vicios muchas veces llegan por una búsqueda equivocada para superar situaciones de la vida y son meros escapismos momentáneos, que solo sirven para caer en pozos más profundos con el tiempo.

Jesucristo se presenta como la perfecta solución a todas las dificultades que el ser humano pueda padecer, dificultades que pueden ser de orden sentimental, económico o existencial. Cuando Jesús estuvo en esta tierra, vivió todo lo que un ser humano siente y sufre, entendiendo de esta manera cuales son nuestras necesidades y así poder ofrecer una salida a cada persona en particular.

Por otro lado muchos desconocen lo que Cristo ofrece o provee, y muchos no saben como deben hacer para obtener ese beneficio. Otros intentan llegar a ello, pero erran el camino porque por desconocimiento hacen esfuerzos personales que no tiene nada que ver con la manera de llegar a lo que Cristo ofrece.

Todo ya fue hecho y el hombre no tiene que hacer ningún sacrificio extra, solo debe recibir por fe en su corazón que su solución ya está pagada y permitir que Jesucristo venga a morar en su corazón, esto simboliza que ahora su vida se moverá con un nuevo conductor y es Dios mismo en su ser como guía y director.

Tenemos el mejor mensaje, llevemos las buenas nuevas de salvación a multitudes que andan perdidos y sin rumbo. Es tiempo de evangelizar, de ir por todo el mundo y predicar a toda criatura de lo que hoy disfrutamos.