De la adoración a la oración, miles se unieron juntos en el evento llamado «La Respuesta: Louisiana».

Fue diseñado como una manera para que los cristianos se reúnan y busquen el avivamiento espiritual de Estados Unidos.

«Siempre comienza en un lugar y sólo estamos orando para que las oraciones que enviamos hoy se extiendan a nuestra nación», dijo Angel Heath, asistente.

Liderando el camino, el gobernador Bobby Jindal, quien pidió a todos sus compañeros gobernadores de Estados Unidos, que se unan a él en Baton Rouge. Jindal no tiene problemas para mostrar su fe.

«Vamos a pedir por Él, para que envíe su espíritu, su espíritu de sanidad, un espíritu de avivamiento en este lugar, en todo este estado, en toda esta tierra bendita», comentó Jindal.

La noche anterior al evento, Jindal dijo a un grupo de pastores, cómo el señor había orquestado este momento durante décadas.

«Hace veintisiete años acepté a Cristo como mi Señor y Salvador en el campus de la Universidad Estatal de Louisiana. Era un joven de 16 años. Si usted hubiera viajado en el tiempo y me hubiera dicho que un día sería gobernador de este estado y cómo gobernador llamaría y sería el anfitrión de un tiempo de oración y renovación en esta misma escuela, eso demuestra que adoramos a un Dios Todopoderoso», expresó Jindal.

Aquellos que se reunieron en la arena oraron y se arrepintieron, mientras otros en las salas de intercesión pedían a Dios que intervenga en los asuntos de Estados Unidos y rescate a su gente.

David Lane, organizador del proyecto Renovación América dice que solo hay una respuesta y una última meta.

«Sólo el Señor puede restaurar a América a su herencia judeocristiana y restablecer la cultura cristiana. Solo el Señor podría hacerlo», indicó Lane.

El ambiente en el interior del Pete Maravich Assembly Center es de paz, alabanza y de adoración a Dios. Afuera del Pete Maravich Assembly Center hay un ambiente diferente:… Uno de enojo.

Un centenar de manifestantes o más, marcharon contra el evento. Una de sus preocupaciones es que Jindal celebró un evento religioso en un espacio financiado por el estado.

«Él no debería estar haciendo esto en un campus del estado. Si quiere hacerlo, que vaya a otro lugar», comentó Phyllis Nowak, manifestante.

A los manifestantes tampoco les gusta que la Asociación de Familias Estadounidenses esté involucrada con el evento, un grupo que promueve libremente los valores tradicionales. Jindal piensa que necesitan tranquilizarse.

«Tienes un grupo de cristianos quienes dicen que quieren alquilar un salón en el campus de la Universidad Estatal de Louisiana para que podamos unirnos y orar. ¿Realmente vivimos en una sociedad en la que es controversial?», indicó Jindal.

«Esta ha sido una semilla positiva en la ruta por conseguir que la nación vuelva sus ojos de nuevo en el Señor», dijo Paul Abram, residente de Louisiana.

Es un llamamiento divino que ha traído muchos de rodillas.

Fuente: http://www.cbn.com/