Una corte paquistaní ha sentenciado a Ehsaan Shan Masih, un hombre cristiano de 28 años, a muerte por republicar en los medios sociales contenido blasfemo que provocó uno de los peores ataques de turba a cristianos en Jaranwala, provincia de Punjab, en agosto pasado.

En agosto del 2023, Jaranwala fue testigo de la quema de docenas de hogares cristianos después de que surgieran acusaciones contra dos hombres cristianos quienes se reportó estaban desfigurando el Corán. Estos eventos escalaron a una severa lucha comunal, con mas de 100 individuos que resultaron arrestados, sin embargo, ninguno de ellos ha sido convicto hasta la fecha.

Ehsaan Shan, quien no estuvo involucrado directamente en la supuesta falta, había compartido las páginas contenciosas en su Tik Tok, una acción que su abogado Khurram Shahzad dice que equivocadamente llevó a que una corte de Sahiwal lo condenara a muerte el sábado. Así lo reportó The Associated Press.

El abogado de Shan anunció sus planes para apelar la decisión.

De acuerdo a el grupo vigía con sede en Reino Unido llamado Center for Legal Aid Assistance & Settlement, el dictamen anunciado el lunes por el Juez Especial Ziaullah Khan de la Corte Anti-Terrorismo incluye una sentencia de prisión de 22 años y una multa de 1 millón de rupias ($3,500 dólares).

“Este es un juicio con motivos religiosos y sesgado”, declaró Nasir Saeed, director de CLAAS-UK. “El joven esta siendo un chivo expiatorio para justificar la liberación de aquellos detenidos por atacar y quemar iglesia y hogares cristianos”.

“La comunidad cristiana en Paquistán enfrenta una injusticia severa, viviendo un miedo constante por sus vidas, propiedad y lugares de adoración”, añadió Saeed. “Este veredicto simboliza la muerte virtual de todos los cristianos en Paquistán hoy día. Un joven cristiano ha sido el chivo expiatorio para la violencia y la destrucción que ocurrió en Jaranwala”.

De acuerdo a Amir Farooq, el oficial de policía quien arrestó a Shan, el acusado compartió “el contenido de odio en un asunto sensible”, empeorando la ya volátil situación. La violencia no tuvo muertes, pero obligó a muchos cristianos a huir de sus hogares.

Un sacerdote local en el área de Sahiwal, Naveed Kashif, expresó su consternación por la severidad de la sentencia, especialmente dada la aparente falta de acción contra aquellos directamente involucrados en los ataques de la turba.

La respuesta inmediata de las autoridades locales previno una crisis mayor, como fue anteriormente articulado por el arzobispo Abraham Daniel de la iglesia bautista Sahiwal. El resaltó el miedo penetrante dentro de la comunidad cristiana y estresó la naturaleza inadvertida de la acción de Shan, haciendo notar su analfabetismo y falta de conciencia sobre la gravedad de sus acciones.

Las repercusiones de la violencia en Jaranwala han sido profundas. Hogares e iglesias fueron dañadas significativamente, con promesas gubernamentales de reconstrucción y compensación lentamente materializándose. El ministro en jefe interino de Punjab anunció una compensación monetaria para las familias afectadas, sin embargo, la completa recuperación es una realidad distante para muchos.

La situación sigue tensa, con la comunidad cristiana pidiendo justicia y mejor protección bajo la ley paquistaní.

Las leyes de blasfemia en Paquistán son rigurosas, con la pena de muerte como resultado legal, a pesar de que no hay exclusiones por blasfemia que se hayan reportado hasta ahora.

La sentencia llega semanas después de que la Asamblea Nacional de Paquistán pasara una resolución para asegurar la seguridad de todos los ciudadanos, incluyendo las minorías religiosas, en el despertar de un incidente horroroso donde un turista local fue torturado y asesinado en el la provincia Khyber Paktunkhwa en el Valle Swat después de ser acusado de desfigurar una copia del Corán.

La victima en el ultimo incidente de linchamiento el mes pasado, identificada solamente como un turista de la provincia Punjab, fue golpeado por una turba enfurecida que irrumpió en la estación de policía en el Valle Swat donde estaba detenido, lo sacaron a rastrando y le prendieron fuego a su cuerpo.

Semanas antes, en la ciudad de Sargodha, una comunidad cristiana fue atacada por una turba musulmana violenta en la provincia Punjab al este de Paquistán, instigada por un clérigo local por supuesta blasfemia y esto dio paso a una violencia significativa y daños a la propiedad.

Paralelo a las acciones de la Asamblea Nacional, la Asamblea de Punjab también pasó una resolución similar.

Los procesos legales por blasfemia en Paquistán comúnmente preceden a acciones de turba basadas en rumores o quejas, con muchos de estos casos que resultan en consecuencias no serias para los perpetradores. Esto ha sido notado en reportes de la Comisión Estadounidense para la Libertad Religiosa Internacional, criticando la frecuente impunidad en tales casos.

Bajo las leyes de blasfemia en Paquistán, la pena de muerte puede ser dada por insultar al islam. Esta no lleva una provisión para castigar a los acusadores o testigos falsos.

En el 2011, el gobernador Salman Taseer de Punjab fue asesinado por su guardaespaldas por hablar contra las leyes de blasfemia.

Ese mismo año, Asia Bibi, una madre cristiana de cinco hijos, fue sentenciad a muerte por supuesta blasfemia, iniciando una indignación internacional, lo cual llevó a su absolución en el 2018 después de pasar ocho años en el corredor de la muerte.