Nigeria Central se ha visto envuelta en una horrenda ola de violencia que sacudiría al mundo si las personas tuvieran conocimiento de ella. En vez de eso, continúa siendo una masacre silenciosa, descuidada grandemente por los medios noticieros del mundo.

Miles de cristianos, hombres, mujeres y niños han sido incansablemente el objetivo de los pastores musulmanes Fulani y asesinados desde Navidad, dejando un rastro de devastación y desesperación.

Fui testigo de primera mano de las secuelas de estos brutales ataques en mi reciente visita al área. Un pastor de la región Mangu me dijo:

Estaba en una aldea cercana cuando mi hermano me llamó y me dijo que estaba bajo ataque. Fui tan rápido como pude, y vi el número de Fulani – más de 1,000 – disparando en todas direcciones e incendiando casas. Cada casa a la que entraban, lo primero que hacían era tomar toda la comida y artículos de valor antes de incendiar la casa. El primer ataque aquí tuvo 38 muertos, y el segundo ataque resultó en la muerte de más de 40 personas.

Mas tarde aprendí que su blanco principal era la iglesia, donde apilaron sillas de plástico y las incendiaron.

Aquellos de nosotros que continuamos aquí, aproximadamente 200 por ahora donde previamente había mas de 2,000, estamos teniendo muchas dificultades. La mayoría de las personas se han ido a un campo local para personas desplazadas internamente, mientras que otros se han esparcido. Debido a que nuestros cultivos han sido destruidos, dependemos completamente en la ayuda de otros para nuestra supervivencia diaria. Pero no todos están recibiendo ayuda. Justo ahora, debo de orar para que la paz sea restaurada y que la seguridad regrese a la comunidad.

Después de esta entrevista, el hermano del pastor murió en un ataque de seguimiento. Un video obtenido de otra aldea muestra imágenes del horror inimaginable, con cuerpos sin vida de los aldeanos en el suelo, incluyendo mujeres con bebés atados a sus espaldas.

“El peor lugar para ser un cristiano es África oriental, particularmente en partes de Nigeria”, dijo el Reverendo Johnnie Moore, un ex miembro de la Comisión Internacional de Estados Unidos para la Libertad Religiosa, a Fox News Digital.
Varios grupos estiman que 50,000 cristianos han sido asesinados desde el 2009 en Nigeria. Este conflicto entre los agricultores cristianos y los pastores musulmanes Fulani lleva varias décadas, comúnmente intensificado por la lucha por los recursos de la tierra y las diferencias religiosas.

Dos cosas criticas necesitan suceder para abordar esta crisis que escala rápidamente y traer un cambio duradero.

Primero, el gobierno nigeriano debe reconocer la severidad de la situación, tomar los pasos para proteger a los vulnerables y asegurar justicia para las victimas y sus opresores. Muchos cristianos nigerianos sienten que su sufrimiento esta siendo pasado por alto, aumentando la desconfianza de las autoridades.

Nosotros como americanos debemos enviar un mensaje fuerte a nuestros oficiales electos de que el gobierno nigeriano, el cual recibe mas de $1 billón de ayuda financiera anualmente de parte de Estados Unidos, no puede continuar ignorando la situación de su gente.

Segundo, hay una profunda necesidad de asistencia practica de la comunidad global, particularmente de otros cristianos. Una de las mejores formas de hacer esto es por medio de varias ONGs y sin fines de lucro que trabajan en el país.

El mundo, tal vez distraído por los conflictos en Ucrania y en Gaza, necesita comenzar a poner atención. La masacre silenciosa en Nigeria es un trágico recordatorio de el costo humano de conflictos sin resolver y la urgente necesidad de acción para proteger a las comunidades vulnerables y promover la paz.

El Oeste no puede darse el lujo de mantenerse en silencio o indiferente. Unamos nuestras manos con los cristianos perseguidos en Nigeria y aboguemos por justicia, paz, y dignidad para todos.

Este es un tiempo de oración, pero también es un tiempo para la acción, por el bien de aquellos quienes han sufrido y por la esperanza de un mejor mañana.