En cine utilizamos el término exposición para referirnos a la cantidad de luz que actúa sobre un material fotográfico; producto de la intensidad de iluminación – controlada por la abertura del objetivo – y la duración  – controlada por la abertura del obturador y la frecuencia de fotogramas -. 

La luz es indispensable para captar las imágenes a través del censor en cámaras de videos y a la película en cámaras de cine. La historia de la iluminación en el cine va de la mano de las nuevas tecnologías. 

Históricamente las emulsiones fotográficas eran muy poco sensibles a la luz, por lo que se precisaba en grandes cantidades por eso se utilizaba la luz del sol para filmar. 

La iluminación en el cine es la herramienta más importante para cambiar el significado visual de una película, es un factor expresivo y funcional que ayuda a crear continuidad entre los distintos planos y aumentar la expresión artística de la imagen. Es la encargada de crear el ambiente para contar una historia. 

La iluminación puede producir efectos de afecto, dureza, felicidad, tristeza u odio, puede hacer sentir calidez o frío, no podemos negar que, muchas de las películas que hemos visto nos causan diferentes sensaciones y hasta nos ponen los pelos de punta, la forma de conseguir todas estas sensaciones es la combinación de tres elementos: luz de relleno, luz principal y luz trasera, así como también luz de decorado.

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El origen de la iluminación y la posición de los focos determina la misión. La luz clave otorga la iluminación dominante, mientras que la manipulación de las sombras corre a cargo de la luz de relleno, contribuye a la atmósfera y la luz trasera se ocupa de manipular las sombras.

“La felicidad puede hallarse hasta en los más oscuros momentos 

si somos capaces de usar bien la luz.”

Albus Dumbledore.

 

Así como existe la luz, también existe la oscuridad. La definición de oscuridad es la ausencia visible de luz. A pesar de que no la veamos en medio de la oscuridad, la luz siempre está, visible o no. Nuestra vida está expuesta constantemente a situaciones oscuras,  momentos difíciles que afrontar. Mi deber es hacerte saber que esa oscuridad está permitida por Dios para enseñarnos, para fortalecernos, para entender que siempre hay algo que aprender detrás de cada apagón. Si permitís que Dios sea la luz en tu vida, jamás verás la oscuridad por completo. Podrás hacerle frente con un corazón gozoso dando la plena confianza en que Dios tiene lo mejor para vos aunque no puedas verlo. Exponerse a la luz de Dios es una decisión, impactaras a quienes te rodean y tus generaciones serán diferentes a causa de tus decisiones.

 

“Esta luz resplandece en las tinieblas,

y las tinieblas no han podido extinguirla.”

Juan 1:5 

Una correcta exposición tomando como luz principal a Dios, generará un cambio en la atmósfera y verás un ambiente totalmente diferente en la historia de tu vida. Permite que Dios sea la luz expuesta en la película de tu vida, Él resplandece en medio de las tinieblas y hallarás felicidad en medio de la oscuridad.

 

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