LAHORE, Pakistán – No pasaba ni un día sin que Allah Rakhi Bibi llorara por su esposo Nazeer Masih Gill, golpeado hasta la muerte por una turba de 74 musulmanes por una acusación falsa de blasfemia hace un mes.
El viernes, la viuda doliente ya no pudo mas con su dolor, y murió de un paro cardiaco, así lo indicaron los familiares. Ella tenía 72 años.

Su hijo, Sultán Gill, le dijo a Christian Daily International-Morning Star News que su madre constantemente pensaba y hablaba sobre su padre desde que el sucumbió el 3 de junio a sus heridas que recibió el 25 de mayo en un ataque.

“Las lagrimas en sus ojos nunca se secaron”, dijo Sultán Gill. “Ella recordaba los buenos tiempos que habían pasado juntos y entonces gritaba su nombre. Unas horas antes de morir, mi madre lloró y dijo que la vida había perdido sentido para ella después de la muerte de mi padre. Ella decía, ‘él me dejó sola, y no puedo más con esto’”.

Gill dijo que su madre cuestionaba por que le había sucedido tal tragedia a su familia.
“Su dolor y agonía aparentemente empeoraron cuando escuchó a unos familiares hablar sobre las fianzas que se les habían otorgado a las personas involucradas en el asesinato de mi padre”, dijo el entre sollozos. “Intentamos nuestro mejor esfuerzo para que ella no supiera esta información, pero fallamos”.
Gill dio que el viernes por la tarde Bibi comenzó a quejarse de dolor en el pecho.

“Llamamos a una ambulancia de gobierno, pero el paramédico nos dijo que el dolor probablemente se debía a el estrés”, dijo él. “Ellos dijeron que no tenia caso llevarla al hospital del área ya que era la hora de la oración del viernes y ningún medico mayor estaría disponible para evaluarla”.

Los paramédicos le administraron unos medicamentos y se fueron.

“Cuando su situación no se estabilizó, la llevamos al hospital, pero no pudo “sobrevivir”, dijo Gill. “El doctor de guardia dijo que había sufrido un paro cardiaco”.

Gill dijo que el cuerpo de su madre fue enterrado el mismo día al lado de su esposo.

“Nuestras vidas han sido rotas completamente – todos los miembros de nuestra familia, incluyendo nuestros hijos, están sufriendo de depresión y estrés”, dijo él. “Hemos perdido nuestro negocio, estamos obligados a vivir in nuestra propia casa como refugiados. La liberación de las personas involucradas en el asesinato de mi padre es similar a poner sal en nuestras heridas. Ya hemos perdido la esperanza de justicia, y ahora mi madre también nos ha abandonado”.

Fianza otorgada
El Juez Especial de la Corte Anti Terrorismo Sargodha Muhammad Abbas el 13 de junio otorgó fianza a los sospechosos, incluyendo los tres individuos nombrados en el Primer Reporte de Información (FIR).
La Estación de Policía Urbana del Área había registrado el FIR de parte del estado contra 44 nombrados y de 300 a 400 sospechosos no identificados. El caso fue registrado bajo varias secciones del Acto Anti Terrorista (ATA) 1997 y el Código Penal de Paquistán (PPC), incluyendo asesinato, intento de asesinato, obstrucción de oficiales públicos en la ejecución de su deber, asalto a un oficial público y vandalismo con fuego o material explosivo con la intención de destruir una casa o causar la muerte o lesión.

Abbas admitió las peticiones de los sospechosos, en las cuales ellos alegaron que la policía los había implicado en el caso solo con la base de sospecha. Ellos declararon que los oficiales fallaron en especificar su rol en el ataque y ninguno de los 18 testigos los había identificado.

“Aún más, nada de sus posesiones han sido recuperadas”, añadieron ellos.

Al aceptar las peticiones, el juez ordeno que los sospechosos fueran dejados en libertad bajo fianza de 100,000 rupias ($360 dólares) cada uno.

El abogado Asad Jamal dijo que lamenta la liberación de los sospechosos, pero era anticipada debido a la pobre investigación “intencional” de la policía.

“La conducta de la policía fue sospechosa desde el principio”, le dijo Jamal a Christian Daily International-Morning Star News. “Los investigadores no preservaron la escena del crimen ni hicieron algún intento de interrogar a los sospechosos detenidos. Los sospechosos fueron arrestados y enviados a la cárcel el mismo día, cuando la policía debería haberlos retenido físicamente para interrogación para registrar sus declaraciones de ‘primera versión’ ligadas a su participación en el incidente”.

El abogado musulmán, quien ha representado a varias personas acusadas falsamente por blasfemia, incluyendo cristianos, era parte de una misión de búsqueda de hechos de la Comisión de Derechos Humanos para Paquistán (HRCP) que determinó el linchamiento de Gill como un “asalto calculado, manipulado por medio del fervor religioso para obtener el máximo aprovechamiento”.

Jamal dijo que estaba claro que la policía deliberadamente había registrado las declaraciones de falsos testigos para dañar el caso.

“Ellos deberían haber identificado a los vecinos quienes fueron testigos de todo el incidente y registrar su declaración, pero no fue hecho”, dijo él. “Aún más, a esta fecha la policía no ha registrado las declaraciones de la familia de Gill”.

Jamal dijo que la policía no estaba compartiendo ninguna información con la familia de Gill, a pesar de que ellos son una parte natural del caso.

Paquistán está calificado como el numero siete en la lista Wold Watch List 2024 de Puertas Abiertas de los lugares donde es más difícil ser cristiano, el mismo donde estaba el año anterior.