Si quieres conocer el nombre del único Dios verdadero, escucha al nombre de la deidad que es utilizado constantemente como una maldición. ¿Por qué crees que sucede esto? Es porque la naturaleza del hombre es pecaminosa y detesta a Dios, lo cual lleva a algunas personas a que cuando están enojados mencionen el nombre del Señor en vano.

¿Y qué tal tu? ¿Cuándo fue la última vez que mencionaste el nombre de Dios como una maldición?

Uno de los Diez Mandamientos que dio el Señor a los israelitas abordaba este asunto critico: “No tomaras el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano” (Éxodo 20:7).

¿Algunas veces has dicho “maldita sea” junto con el nombre de Dios? ¿y que del nombre de Jesús? ¿alguna vez has utilizado el precioso nombre del Salvador como una maldición? Si lo has hecho, Dios te manda a dejar de profanar Su nombre. Veras, la Ley de Dios aplica incluso para aquellos que dicen no seguir al Señor.

Las personas utilizan mal el nombre de Dios cuando dicen con ligereza, “Oh mi Dios”. El nombre del Señor es santo y nunca debería ser utilizado en una forma casual. Sería apropiado decir algo como esto: “oh cielos”.

Jesús dijo, “Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. 37 porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. (Mateo 12:36-37).

David entendió el poder y majestad del nombre de Dios. Él escribió, Redención ha enviado a su pueblo; Para siempre ha ordenado su pacto; Santo y temible es su nombre” (Salmo 111:9).

El siguiente versículo declara: “El temor al Señor es el principio de la sabiduría” (Salmo 111:10). Aquellos que toman el nombre del Señor en vano demuestran que no tienen temor del Señor. ¿Cómo más podría alguien decir algo tan vergonzoso y corrupto?

Es un corazón muy obscuro el que lleva a una persona a pronunciar el nombre de Dios de una forma profana. La Escritura declara, “Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno”. (Santiago 3:6).

El infierno es un lugar donde las personas constantemente maldicen a Dios ya que se encuentran eternamente separados de su Creador. Las personas en el infierno odian a Dios con pasión. Y también, cuando las personas en la tierra toman el nombre del Señor en vano, están demostrándole al mundo que merecen ser castigados en el infierno por su blasfemia.

El hecho del asunto es que todos merecemos ir al infierno porque hemos roto los mandamientos de Dios. pero el Padre en Su misericordia envió a Su único Hijo para pagar el precio que debíamos pagar nosotros por nuestros pecados. “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios” (1 Pedro 3:18).

Cuando estes delante de Dios en el Dia del Juicio, ¿serán tus palabras utilizadas contra ti para condenarte? Esto es algo serio, ya sea que lo realices o no. “La paga del pecado es muerte, más la dadiva de Dios es vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor” (Romanos 6:23). Tal vez estes riendo por ahora, pero te aseguro que nadie en el infierno está riendo.

¿Has recibido el regalo de la vida eterna en el cielo por confiar en Jesús para salvar tu alma? Si es así, la última cosa que quieres hace es usar el nombre de Dios como una maldición. Tal blasfemia es impensable para un hijo de Dios. y si alguna vez te encuentras a ti mismo hablando tal blasfemia, vas a querer rápidamente confesar tu pecado a Dios y pedirle que te ayude a nunca más decir cosa tan vil como esa.

Me recuerda a lo que dijo José cuando la esposa de Potifar estaba tratando de que se acostara con ella. José dijo, “No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?” (Genesis 39:9). Lo mismo aplica a la forma en que usamos el nombre de Dios. los seguidores de Cristo tienen el pensamiento: ¿Cómo podría usar el nombre de Dios en una manera obscena y pecaminosa contra mi Señor?”

Todo se resume en si posees o no la reverencia santa y temor por el Señor. Si lo tienes, no quieres hacer nada que lo ofenda. El Espíritu Santo les da a los creyentes el autocontrol sobre su lengua. Si perdemos control y profanamos el nombre de Dios en el proceso, habremos hecho algo excepcionalmente repulsivo para el Señor. tal violación es suficiente para enviar a una persona al infierno, lejos del poder limpiador de la sangre de Jesús.

Jesús dijo, «Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio” (Mateo 5:22). Y tomar el nombre del Señor en vano es 1,000 veces peor que llamar a alguien tonto. De hecho, pocos pecados son tan despreciables como el profanar el nombre de Dios. y esto explica el por que el Señor lo enumeró entre los primeros dos o tres mandamientos que le dio a los israelitas (vea Éxodo 20:1-7).

Cualquiera quien vive para el pecado profana el nombre de Dios en el amplo sentido de la palabra. Una vez que el Señor salva tu alma por medio del arrepentimiento y la fe en Cristo, Él viene a morar dentro de ti, (ver 1 Corintios 6:19) el cual te da un deseo sincero de servir a Dios en una forma santa con tus pensamientos, palabras y acciones.

¿Eres hoy dia un miembro de la familia de Dios? “Todos los que invoquen el nombre del Señor serán salvos”. (Romanos 10:13).

Como puedes ver, el nombre de Jesús es el nombre mas precioso en todo el universo, lo cual explica por que Dios te manda a nunca tomar Su nombre en vano.