Juan 16: 13-14
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.

Corría el año 1999, y el mundo entero estaba con un gran temor de la famosa falla del milenio, Y2K; se trasmitía la información por todos los medios de que al entrar en el nuevo milenio ocurriría un gran desastre mundial, se caería el sistema, no habría electricidad, faltaría el agua, escasearían los alimentos… En fin, se corría la voz de un cataclismo mundial. Las noticias no eran muy alentadoras, algunos decían que teníamos que comprar comida no perecedera por lo que se venía, capacitaban a las personas para sobrevivir en esos días; algunos optaron por suicidarse.

Me llamaron amigos para que comprara mucha mercadería. ¿Se imagina qué ironía? ¿Cuánto dinero necesitaba y para cuánto tiempo? La verdad es que yo me reía. ¿Dónde nos esconderíamos? En esos momentos, y más que nunca, decidí solamente confiar en el Señor. Las noticias iban y venían. Llegado el bendito 31 de diciembre de 1999, las cámaras de todo el mundo apuntaban al comienzo de un nuevo milenio; iríamos a ser parte de la historia.

El primer país en recibir el año fue Australia, así que todos los ojos del mundo estaban enfocados allí. Cuando de repente tocó la sirena del nuevo milenio, lo más impactante fueron los fuegos artificiales; pero no aconteció nada de lo que se había informado. Y así, sucesivamente, pasaron los diferentes países. Ahora bien, pude notar que Satanás es un gran estratega al distraer la atención del mundo sobre un tremendo desastre natural que no pasó; pero sí ocurrió algo en el mundo espiritual, el reino de las tinieblas recibía este nuevo milenio con otra característica espiritual, emocional y física.

La Nueva Era, algo de lo que hablaremos más adelante, había declarado que el milenio pasado había sido de Piscis, es decir, de la iglesia, ya que la identidad de la misma al principio fue la de un pez, pero que ahora seria la Era de Acuario, la del hombre, y con usted y yo podemos ver los acontecimientos de estas primeras décadas el hombre asociado al mundo espiritual ha tomado un papel preponderante, por eso la Escritura nos relata que el Espíritu Santo va hablar todo lo que oyere y nos lo hará saber para entender los tiempos.

Por Daniel Echenique