Un grupo cristiano de abogacía ha denunciado un nuevo reporte de Amnistía Internacional el cual llama a las barreras del acceso al aborto en Irlanda del Norte una violación a los derechos humanos.

El Parlamento de Reino Unido en Westminster aprobó una ley despenalizando el aborto en Irlanda del Norte en el 2019 mientras que Stormont fue suspendido, a pesar de una encuesta que reveló que la mayoría en la provincia no apoya los cambios.

Amnistía reclama que cuatro años después que el aborto en Irlanda del Norte es “un derecho, pero no una realidad” y que los “obstáculos incluyen servicios esporádicos, con bajo personal; rechazos con base en la conciencia, mala información, así como un estigma penetrante”.

El reporte dice que el gobierno debería cumplir “sus obligaciones de derechos humanos para crear y habilitar un ambiente de cuidado del aborto y proveer el rango completo de cuidado de aborto que cumpla con los derechos humanos”.

“Las personas embarazadas legalmente tienen derecho a cuidado de aborto de acceso oportuno e información en Irlanda del Norte. Obligar a las personas que viven en el Norte de Irlanda a viajar a Inglaterra para cuidado de salud esencial, o llevar a término un embarazo no deseado, viola los derechos humanos, incluyendo su derecho a tomar decisiones autónomas sobre su salud sexual y reproductiva”, dijo Amnistía.

El grupo cristiano CARE retó las alegaciones del reporte y dijo que el aborto ha sido “impuesto” en Irlanda del Norte.

Louise Davies, directora de abogacía y póliza en CARE, dijo, “La descripción de Amnistía sobre el aborto como un ‘derecho humano’ es factualmente incorrecto – no tiene bases en tratados internacionales – y profundamente ofensivo para muchas personas en el Norte de Irlanda. El principal derecho humano, y derecho del cual todos los otros derechos se extienden, es el derecho a la vida.

“No debe ser olvidado que el régimen actual de aborto fue impuesto no democráticamente en IN mientras que la Asamblea no estaba en función, sin que las opiniones de los ciudadanos de IN fueran consideradas propiamente, o el consentimiento de sus representantes elegidos. No se respetó la devolución”.

Ella hizo un llamado para que se proteja el derecho de la objeción consciente.

“En su reporte, Amnistía muestra una preocupante falta de consideración por el derecho de objetar conscientemente a el aborto en una sociedad democrática multicultural. También es un reto para los grupos provida bien establecidos y respetados que empoderan a las mujeres para hacer una elección diferente”, dijo ella.

Davies expresó arrepentimiento de que el reporte hace un llamado para la expansión del acceso al aborto por medio de la telemedicina, a pesar de las preocupaciones de coerción y un riesgo incrementado de complicaciones médicas.

“Muchas personas en Irlanda del Norte creen que, en cada embarazo, ambas vidas importan’, continuó ella.

“Ellos ven una sociedad justa compasiva como una que valora, protege y apoya a las mujeres cuando ellas están embazadas y después, asegura que las familias tengan el apoyo holístico. Nos unimos a ellos en esto”.