Según el noticiero Premier, los ataques cobraron la vida de 45 personas y dejaron 126 heridos en dos iglesias, ISIS se responsabilizó de ambos ataques, como lo hicieron con el ataque a una iglesia en El Cairo en el 2011, cuando una bomba colocada debajo de una banca mató a 29 creyentes.
“La buena noticia es que no tenemos miedo de las bombas o a la muerte. Estamos comprometidos con Jesús y cada vez que bombardean la iglesia, tenemos el doble de personas en el templo”, dijo la cristiana Andrea Zaki, haciendo referencia al aumento de creyentes en la iglesia.
“Vemos lo que otros no ven, vemos a la multitud llegar al conocimiento de Cristo aun con todos los problemas que enfrentamos, así que nos gozamos”, expresó el pastor Sameh Hanna.
Oremos por nuestros hermanos de Egipto, pues a pesar de las dificultades, su fe en Dios se ha fortalecido, oremos para que Dios los ayude en estos momentos de persecución que sufren. ¡Ellos cuentan con nuestras oraciones!
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