Pedro respondió:
—Maestro, toda la noche estuvimos trabajando muy duro y no pescamos nada. Pero, si tú lo mandas, voy a echar las redes.
Hicieron lo que Jesús les dijo, y fueron tantos los pescados que recogieron, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca, para que fueran enseguida a ayudarlos. Eran tantos los pescados que, entre todos, llenaron las dos barcas. Y las barcas estaban a punto de hundirse.
Al ver esto, Pedro se arrodilló delante de Jesús y le dijo:
—¡Señor, apártate de mí, porque soy un pecador!
Santiago y Juan, que eran hijos de Zebedeo, Pedro y todos los demás, estaban muy asombrados por la pesca tan abundante. Pero Jesús le dijo a Pedro:
No tengas miedo. De hoy en adelante, en lugar de pescar peces, voy a enseñarte a ganar seguidores para mí. Los pescadores llevaron las barcas a la orilla, dejaron todo lo que llevaban, y se fueron con Jesús.
Lucas 5.5-10

El llamado trae prosperidad. Cuando Jesús hace el milagro de la pesca milagrosa, después de intentos fallidos y fracaso humano, Jesús muestra su poder sobrenatural. Si intentaste muchas veces y siempre fracasaste, hoy intenta con Jesús, dale la oportunidad de que se revele a tu corazón.

Fue tan grande la cantidad de peses que sacaron que las redes se rompían, su poder es tan grande que no tiene límites para hacer milagros.

Los que estaban pescando no eran pobres, estaban financieramente posicionados, tenían barcas, eran empresarios, eran trabajadores. Sin embargo después de ver la pesca milagrosa, sus vidas fueron DIMENSIONADAS Y su POTENCIAL FINANCIERO creció como nunca antes.

Pone lo que vos tengas hoy en las manos de Dios, tu OFICIO, TU TALENTO, TUS ESTUDIOS, o quizás como la vida lo único que tenes hoy es un poquito de aceite, PERO SI PONES LO QUE TENES EN LAS MANOS DE DIOS, EL VA A PROSPERARLO DE FORMA SOBRENATURAL, PARA QUE NADA TE FALTE, pero sobre todas las cosas el Propósito de Dios es que seas un PESCADOR DE HOMBRES, QUE GANES ALMAS Y QUE PREDIQUES EL EVANGELIO.

Cuando Dios llama a alguien de lo que hay en esa persona, de su oficio, de sus cualidades, de sus talentos, Dios toma lo poco y lo hace mucho, lo multiplica.

Cuando Jesús se les reveló, no tuvieron duda de seguirlo.

Jesús les dijo vengan y los haré pescadores de hombres, allí comenzó su llamado. Les entregó dones, y los promocionó para el ministerio.

Cuando Dios se te revela al corazón, no hay lugar a la duda ni al temor.

Dios llama a los que se atreven a obedecer y creer en su palabra.

Si Dios se te reveló no tengas temor, obedecé, porque todo lo que vas a necesitar ya esta preparado por El.

Si tiraste las redes y te fue mal o fracasaste, ahora pedile a Dios que se te revele, para volverlo a intentar y El te SORPRENDERÁ