Esta historia ocurrió en Tennessee, cuando un adolescente de 18 años, después haber quedado atrapado bajo un camión de 5 mil libras, aseguró que fue la intervención de Dios la que lo salvó de morir, luego de orar insistentemente.

Según la noticia periodística que apareció en The Blaze, Sam Ray había llamado a su padre para que lo asesorara en la reparación de su camión. Esto hacía, pero cuando se dispuso a descansar, el gato hidráulico cedió, el camión cayó sobre él y lo dejó tendido en el suelo e inmovilizado.

Además, Ray relató que oró a Dios insistentemente para que lo salvara y pronunció repetidamente Filipenses 4:13, “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. También Ray dijo que gritó pidiendo ayuda pero que nadie lo escuchó.
Otro párrafo de la información periodística relata que: “En un momento Ray escuchó un ruido que venía de su bolsillo trasero. Era Siri, la función incorporada que se activa por voz en el iPhone. Con su cadera fue capaz de activar Siri y marcar el 911, a pesar de estar atrapado debajo del vehículo de 5.000 libras. Sus esfuerzos obtuvieron fruto y oyó la voz de un operador de la línea del 911. Entonces, -continuó el relato- le gritó al operador, esperando que fuera capaz de escucharlo. El operador pensó en un principio que se trataba de una equivocación, pero después escuchó los pedidos de auxilio, y ubicó la casa de la víctima triangulando la señal de su teléfono”.

Así fue como Ray pasó unos 40 minutos debajo del camión. Como consecuencia de ello, tres de sus costillas resultaron rotas, sufrió algunas quemaduras, rasguños, moretones y uno de sus riñones quedó magullado. Y a todo esto, Sam Ray expresó: “Yo no sabía si el operador podía oírme o no, pero oí decir que la ayuda estaba a la vuelta de la esquina”.

Tanto Sam Ray como sus padres creen que fue Dios quien le salvó su vida y le permitió ponerse en contacto con el 911. Por otra parte, algunos escépticos y otros Medios Periodísticos dijeron que quién salvó a Ray fue Siri. Pero él reconoce que su oración fue respondida.

Para finalizar la nota, Ray expresó: “No sé lo que me depara el futuro, pero me gustaría ayudar a la gente de la forma en que me ayudaron. Es tranquilizador saber que estoy aquí con un propósito. Yo podría haber muerto debajo de ese camión. Esto me ha hecho tomar más conciencia de lo frágil que es la vida y del poco tiempo que tenemos para hacer una diferencia”. Esto Sam Ray lo expresó en el marco de sus planes para el otoño, asistir al Tri-State Baptist College de Walls, en Mississippi.-