NASHVILLE – una mujer iraní quien abrazó el cristianismo después de sobrevivir a un matrimonio abusivo y la opresión del islam, esta retando a los cristianos en occidente a “levantarse” y orar para que el “espíritu del anticristo” sea quitado del país en Medio Oriente.

En una entrevista con The Christian Post, Lily Meschi; directora de las relaciones de asociados en Alive Ministries en Irán, retó a los cristianos en occidente a amplificar la voz del cristianismo para apoyar a los iranies quienes buscan a Jesús en medio de un complicado paisaje socio-político.

“Como cristianos, necesitamos levantarnos y verdaderamente orar para que el espíritu de oposición, el espíritu del anti Cristo, sea quitado de ese país para que puedan recibir libremente la fe virtuosa que ultimadamente les da libertad verdadera”, dijo ella.

“Todos sabemos que la verdadera libertad depende de la virtud, y la virtud viene de una convicción profunda en el corazón la cual viene de la fe. Esto es lo que Irán necesita. Necesitamos hacer que el mensaje de Cristo sea mucho mas audaz que antes. Este es un tiempo histórico. Todos necesitamos unirnos para traer a Cristo a Irán”.

Meschi conoce de primera mano que la libertad que viene de una relación con el Dios de la Biblia.

Nacida durante la guerra brutal Irak vs Irán, sus primeros recuerdos estuvieron marcados por miedo y desplazamiento. “Era un bebé en la guerra, recuerda ella, describiendo los bombardeos incesantes y la constante búsqueda por seguridad.

Creciendo en un hogar musulmán también bajo el estricto régimen islámico, Meschi enfrentó no solo amenazas externas de guerra sino también la cultura omnipresente de vergüenza que dominaba su sociedad. Las mujeres son rutinariamente avergonzadas por la policía de la moral por infracciones menores, tales como no cubrir adecuadamente su cabeza, poniendo un profundo sentido de miedo y opresión en sus años formativos.

“Mi creencia sobre Dios era mucho como el patriarcado, el dominio masculino, que yo sentía en Irán”, dijo ella. “En esa cultura, hay una persona enojada de Dios. Él solo esta sentado en su trono, esperando castigarnos. Ese era el tipo de cosmovisión mundial, el tipo de sistema de creencias con el cual fui alimentada por la cultura en la que crecí en Irán”.

La caída económica del negocio de su padre, cuando ella tenia 16 años instigó otro cambio drástico en su vida. Con poca advertencia, su familia se mudó a Alemania, cambiando su comida vida en Teherán por habitaciones apretadas en el pequeño departamento de un familiar.

“Fue muy difícil. Eso realmente creó un gran numero de inseguridades en mí, emocionales y mentales”, dijo ella.

Para Meschi, el punto de cambio llegó después de mudarse a los Estados Unidos, donde ella se encontró a si misma atrapada en una relación abusiva y un matrimonio obligado.

“El matrimonio terminó siendo muy toxico, muy abusivo en todos los frentes, verbal, emocional, físico, sexual”, dijo ella. “Estaba muy obscuro. A los dos años en nuestro matrimonio, me encontré en el fondo del hoyo. Estaba obscuro, y no veía la luz al final del túnel. Yo pensé que mi vida estaba desperdiciada. Estoy atrapada con este hombre que solo abusa de mi”.

Durante sus momentos mas oscuros, sintiéndose completamente perdida y sin fe, Meschi ahora una madre de una joven hija, encontró el cristianismo por medio de unos amigos en Oklahoma.

“Ellos compartieron el Evangelio conmigo”, dijo ella. Ver la película “Jesús” y escuchando a los pasajes de la Biblia, ella sintió un profundo despertar espiritual.

“Antes de que me diera cuenta, las lagrimas estaban rodando por mis mejillas’, dijo ella, y casi instantáneamente, declare que Jesús en el Señor y Salvador.

“No tenia conocimiento anterior sobre el cristianismo o Jesús”, dijo ella. “La única cosa que se me enseño en Irán fue que Jesús era uno de los mayores profetas quien había llevado a cabo muchos milagros. Así que el simple concepto de Trinidad, toda la deidad de Cristo, estaba llegando a mí. Pero en ese momento, el Espíritu Santo derramó sobre mi el conocimiento de que necesitaba declarar que El es mi Señor y Salvador, Jesús era Dios”.

Esta nueva fe se convirtió en su faro de esperanza, guiándola a salir de la desesperación de su matrimonio abusivo. Bajo la tutela de una cristiana dedicada, ella aprendió a navegar sus traumas del pasado por medio de la oración y las Escrituras, gradualmente sanando de las cicatrices acumuladas de sus primeros años de vida y un matrimonio toxico.

“El Señor me liberó de una relación toxica de 14 años, y nos dio a mi hija y a mi paz que sobrepasa todo entendimiento, paz que es de la que habla Su Palabra. Estoy muy agradecida que encontré a Jesús. Es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida”.

Ahora se volvió a casar, Meschi usa su pasado traumático trayendo esperanza y sanación a otras mujeres iranies quienes, como ella, se siente atrapadas en sus circunstancias.

Ella trabaja con Irán Alive Ministries, una organización dedicada a esparcir el cristianismo entre los iranies quienes todavía viven bajo condiciones opresoras. El ministerio tiene una transmisión 24/7 y una línea de ayuda 24/7 para iranies que actualmente están sirviendo como salvavidas en un tiempo cuando muchos iranies están peleando por sus derechos humanos básicos y sintiéndose alienados del resto del mundo.

“Esta es nuestra oportunidad para compartir el Evangelio con los iranies”, dijo ella. “Cuando ellos escuchan el Evangelio, ese es el gancho para traerlos, discipularlos, realmente les muestra lo que es el cristianismo”.

Muchos iranies, explicó ella, se han vuelto escépticos de las estructuras religiosas, asociándolas con la opresión política. “Es como si ellos enlazan las políticas y la religión juntas como una unidad”, dijo Meschi, resaltando una barrera importante para el alcance religioso en la región.

Parte de la estrategia del ministerio involucra redefinir el cristianismo para el pueblo iraní, enfatizando su naturaleza como una relación en vez de un grupo de reglas prescritas.

“El cristianismo no es otra religión”, acertó ella, describiéndolo en vez de eso como “una convicción profunda en el corazón”, distinguiéndolo de los mandatos controladores del islam bajo el régimen iraní.

Ella urgió a los creyentes occidentales a involucrarse mas a fondo por medio de la oración y participar activamente en los ministerios que se enfocan en Irán. Apoyar iniciativas como Irán Alive Ministries, dijo ella, pueden ayudar a amplificar el mensaje del cristianismo como una relación, no una religión, proveyendo una nueva perspectiva en la fe es crucial para las personas viviendo bajo los regímenes opresores.

“Necesitamos hacer que el mensaje de Cristo sea mas atrevido de lo que ya es”, estreso ella. “Necesitamos tener una voz mas fuerte para que todas las otras espiritualidades allí afuera sean sometidas y el cristianismo se levante por encima de ellas. Necesitamos que otros cristianos oren para que las mentes y corazones de los iranies sean abiertos al entendimiento de quien es Jesús y lo que Él ha hecho para que ellos puedan tener el mismo encuentro que yo tuve con el Espíritu Santo cuando era una chica musulmana”.

Meschi añadió que mientras Irán está parado en una encrucijada de identidad cultural y religiosa, el apoyo de las comunidades cristianas globales será instrumental en formar un futuro donde la libertad de credo sea abrazada.

“El Señor esta haciendo un gran trabajo entre los iranies, ellos ya están teniendo visiones y sueños de Cristo y conectándolos con nuestras iglesias subterráneas”, dijo ella. “Necesitamos hacer que nuestro mensaje, nuestro alcance sea aun mas fuerte que antes porque este es un tiempo histórico para Irán”.