Cientos de familias cristianas iraquíes que recientemente habían regresado a sus hogares después de ser desplazadas por el Estado Islámico, se vieron forzadas a abandonar sus casas otra vez en el norte de Irak, debido al conflicto entre las fuerzas del gobierno y la oposición kurda.

Una fuente informó que las familias del poblado de Telskuf fueron advertidas por el ejército iraquí el martes, para que abandonaran el lugar ya que planeaban atacar a los kurdos con fuerte armamento para recuperar el control de la zona.

Cerca de 1,000 familias que habían regresado a restablecerse en la zona cercana a Mosul, despues de que se liberara el poblado del Estado Islámico hace un año, recordaban al modelo antiguo del regreso de Cristianos a Ninive Plains.

Pero después de la advertencia del gobierno iraquí, casi todos los cristianos volvieron a abandonar su pueblo y buscar refugio en el poblado de Alqosh. Según la fuente, sólo quedaron en Telskuf el sacerdote y un puñado de personas que trabajan en la iglesia local.

Aunque muchos fueron forzados a desplazarse por la preparación del inminente ataque militar, la fuente reveló que las familias estaban en proceso de regreso gracias a la presión externa sobre los kurdos y el gobierno iraquí para que «acordaran» la paz y el cese al fuego.

«Después de muchas intervenciones de diferentes punto, las personas estaban al fin regresando a su pueblo desde Alqosh,» explicó la fuente. «Hay un cierto acuerdo de paz forzosa y esperamos que los conflictos por los que atraviesa el pueblo se resuelvan.»

«Este es el pueblo en el que el gobierno húngaro invirtió 2 millones de dolares para su reconstrucción y fue un modelo de repoblación para las comunidades minoritarias y las aldeas tomadas por ISIS,» agregó la fuente. «Como se pueden imaginar, los húngaros no están felices de que el pueblo esté nuevamente en la línea de fuego. Nadie quiere que sea el pueblo quien reciba el daño colateral del conflicto entre estas dos entidades. Es un pueblo cristiano y tiene a la resistencia kurda y al gobierno iraquí peleando en medio de el, teniendo a las personas, que fueron testigos de un genocidio y lo perdieron todo, convertidas en víctimas nuevamente.»

Carl Anderson, cabeza de la organización fraternal católica, dijo durante un discurso en el cena solidaria En Defensa de Cristianos, en Washington D.C., que el gobierno de Estados Unidos jugó un role importante en ayudar a disipar el conflicto en Telskuf, e hizo referencia al vicepresidente Mike Pence.

«Estamos agradecidos que el gobierno Americano esté involucrado en detener el conflicto en Telskuf -un pueblo recientemente liberado de la opresión de ISIS y reconstruido gracias a la inversión del gobierno húngaro,» dijo Anderson. «La destrucción de este pueblo pudo haber significado el fin de los cristianos en Irak. Hay tan pocos pueblos que cada uno de ellos es precioso. Aunque la paz es frágil, estamos

agradecidos de que nuestro gobierno ponga su atención en el asunto. Esperamos que el vicepresidente le transmita al presidente nuestra profunda gratitud.»

Aunque las tensiones han disminuido en Telskuf, la fuente reveló que es algo que se supera día por día.

Las comunidades de Cristianos desplazados en Irak están enfrentando tiempos difíciles para restablecerse en sus hogares, ya que no cuentan con recursos ni ayuda gubernamental para la reconstrucción.

Aunque el gobierno húngaro y otras organizaciones han dado su aporte, se solicita que sea el gobierno local y otros extranjeros sean quienes se pongan al frente de semejante tarea.