El gobierno chino está supervisando un plan de cinco años para hacer al Cristianismo más compatible con el Socialismo, en donde ‘reescribirá la Biblia’; según denunció un prominente activista por la libertad religiosa en el Congreso.

El Rev. Bo, un ex líder chino de una iglesia-hogar que emigró hacia Estados Unidos en 1997 y fundó una organización para la lucha contra la persecución religiosa, ChinaAid, proveyó grandes detalles durante una audiencia el jueves, acerca del plan para ‘volver chino’ al Cristianismo.

Mientras que la campaña de sabotaje a la religión en China ha significado la destrucción de muchas Iglesias y cientos de cruces removidas en todo el territorio nacional, Fu advirtió que lo que está pasando ahora mismo en China representa el mayor grado de persecución para los grupos de fe que se ha visto en décadas.

«La libertad religiosa en China ha caído a los peores niveles desde los comienzos de la Revolución Cultural de Mao Zedong en 1960,» dijo Fu a los presentes.

En el centro de este nuevo nivel de persecución se encuentra la nueva regulación de China en asuntos religiosos que fue lanzada el año pasado, el 1ro de Febrero. Según Fu, la nueva revisión de las regulaciones religiosas están activamente apuntadas a «adaptarse a la sociedad socialista.»

En un testimonio escrito, Fu dijo que bajo las nuevas regulaciones de actividades religiosas, se «debe aceptar la guía, supervisión, e inspección de los departamentos locales al manejo del personal, finanzas, seguridad, etc, en toda institución religiosa.»

Fu dijo que, en vista de cumplir con la nueva regulación, se ha iniciado un plan de cinco años para transformar el Cristianismo y hacerlo mas compatible con el Comunismo.

El plan propone «cultivar e implementar los valores socialistas.» Será supervisado por el buró nacional de asuntos religiosos y «cada provincia, región autónoma y municipalidad, así como también las iglesias cooperarán para que se implemente.»

Una de las maneras para ‘transformar’ el Cristianismo, dijo Fu, es «traduciendo nuevamente» el Antiguo Testamento y proveyendo comentarios bíblicos nuevos al Nuevo Testamento, para que los ideales socialistas y la cultura China tengan una perspectiva más divina.

«El plan deja en claro que cambiará el ‘Cristianismo en China’ por un ‘Cristianismo Chino’,» explicó Fu.

Según las últimas noticias, Fu contó que un nueva traducción será un resumen del Viejo Testamento que incluirían escrituras Budistas y enseñanzas de Confucio, y un nuevo comentario del Nuevo Testamento para que sea interpretado desde una perspectiva china y socialista.

Además, se incluirán «elementos de la cultura china en las iglesias y en los servicios religiosos, así como también en la arquitectura de los edificios.»

Fu dijo que cerca de 4,000 a 6,000 de cruces en las iglesias han sido removidas; mientras que las qie se encuentran en el interior de los edificios religiosos deben llevar las imágenes de Mao Zedong y Xi Jinping en ambos lados.

«Al principio de cada servicio religioso, los coros de las iglesias deben entonar cánticos revolucionarios comunistas donde se exalta al partido comunista y después recién tienen libertad de entonar canciones de fe.»

Ha habido reportes de que oficiales del estado han ido de puerta en puerta tratando de obtener firmas de cristianos donde renuncian a su fe.

«Por primera vez desde la revolución cultural, el partido comunista está implementando una política agresiva de control de la fe de los ciudadanos, intentando que renuncien a sus creencias,» dijo Fu.

En algunas provincias, inclusive, se ha prohibido a los niños asistir a iglesias.

«Como Cristianos, se nos enseña a obedecer los mandamientos del Señor. Esencialmente, el partido comunista busca imponerse a sí mismo como el Señor de la Iglesia.»

Otro punto denunciado por Fu es que el gobierno considera «la doctrina de justificación por la fe en Jesucristo muy estricta.»

«Ellos están promoviendo la justificación por buenas obras. Dicen en esencia que Dios es muy inclusivo y por ello los héroes del partido comunista hacen obras de bien y deben ser aceptados en el Cielo por nuestro Dios,» explicó Fu. «Es como una doctrina universal.»

Cientos de líderes cristianos en China han firmado un comunicado este mes, condenando las nuevas regulaciones, las crecientes persecuciones y el control que el partido está ejerciendo sobre las iglesias.

«Creemos y estamos obligados a enseñar a los creyentes en todas las iglesias en China que pertenecen a Cristo, que se deben mantener los principios de separación de la Iglesia y el Estado y se debe proclamar a Cristo como única cabeza de la Iglesia,» dice el comunicado.

«Creemos que en temas de conducción externa, las iglesias están dispuestas a aceptar a cumplir con las leyes de administración civil como cualquier otra organización social lo hace. Pero bajo ninguna circunstancia nuestras iglesias se someterán al control gubernamental, o se registrarán en los departamentos de control religioso, o aceptarán cualquier tipo de afiliación política. Tampoco aceptaremos ningún tipo de ‘multa’ o ‘impuesto’ para nuestras iglesias basados en la fe. Por mantener el Evangelio puro, estamos dispuestos a enfrentar cualquier pérdida, aún la de nuestra propia vida.»

Los activistas han pedido a Estados Unidos que declare a China ‘un país de preocupación particular’, y así preparar al Departamento de Estado para una potencial sanción a futuro.