Las familias chinas están bajo presión para mantener alejados a los cristianos de sus hijos.

Los socios chinos de Release International, una organización que apoya a los cristianos perseguidos a nivel mundial, dijo que los niños en edad escolar están siendo obligados a declarar si son cristianos o no. Aquellos que declaran que lo son deben firmar una declaración prometiendo renunciar al cristianismo.

Oficialmente ya por varios años a los niños en China ya se les ha prohibido asistir a los servicios en la iglesia.

El socio chino de Release International, Bob Fu, dijo que hay ramificaciones si las familias alientan a sus hijos a seguir la fe cristiana.

“Si los padres o abuelos se rehúsan a cooperar en hacer que sus hijos renuncien a su fe, entonces su seguridad laborar está en peligro”, dijo él.

“Los casos muestran que los abuelos pueden perder sus beneficios y ayudas de salud publicas si los padres fallan en disuadir a sus hijos de creer en el cristianismo”.

Fu dijo que el sabe de una madre quien fue arrestada por la policía después de que fue encontrada en su casa enseñando a sus cinco hijos sobre religión. Aparentemente fue su propio esposo el que la delató.

“Puedes imaginar el tipo de trauma que esto puede causar justo dentro de la familia”, dijo él.

Otros socios con lazos a China dijeron que el Partido Comunista está “tomando medidas enérgicas contra la iglesia en general” y ha “declarado la guerra contra el cristianismo”.

El reporte de Release International coincide con las celebraciones del Año Nuevo Chino, cuando muchas familias se estarán reuniendo para celebrar el comienzo del año lunar del dragón.

China es uno de los países de mayor preocupación en el Reporte de Tendencias 2024 de Release International. El reporte dice que la persecución esta aumentando en China y que muchas iglesias, ambas oficiales y no oficiales, han cerrado debido al nivel de interferencia del estado.

El CEO de Release, Paul Robinson explicó: “El Partido Comunista muestra al cristianismo como no patriótico y pro-Occidental, y por ende una amenaza. Quiere controlar la iglesia, y busca eliminar a aquello que no puede controlar.