Cuando Lote se casó con Phan Eap a los 21 años, lo hizo llena de sueños y proyectos para la nueva vida que emprendían juntos. Hoy Lote tiene 42 años y al mirar al pasado, la realidad fue muy diferente a la gran ilusión que abrazó al dar el Sí. La mayor parte de su vida en matrimonio estuvo hundida en la infelicidad y la violencia conyugal, a tal punto que una vez, el hijo de 10 años de la pareja intentó matar a su padre con un cuchillo y así acabar con el calvario de su madre.

Lote sufría violencia física a manos de su marido, además de una extrema pobreza y la falta de trabajo. Tales eran los arranques violentos de Eap que los vecinos temían por el final de la familia, y aún la policía se resistía en ocasiones a intervenir para no agravar la situación. Esta realidad obligó a Lote a enviar a su hija a vivir con un familiar, e internar a su hijo en un templo budista para salvarlos de la locura de su padre. Esto solo hundió más en la desesperación a Lote, -«Yo creía que me mataría, así que pensé en comprar gasolina, cerrar la puerta y dejar que se queme todo adentro conmigo»-.

Fugas, la hermana de Lote y vecina de la familia, escuchaba constantemente los gritos de auxilio que le recordaban la situación similar que había vivido tiempo atrás, hasta que supo de una Asociación Cristiana que había llegado al pueblo y se dedicaba a restaurar familias. Sin dudarlo tomó a Lote y se la llevó con ellos en busca de ayuda: -«Quería que su vida cambiara como cambió la mía»-

Allí, Lote conoció y aceptó en su vida a Jesucristo, y con el tiempo su esposo también cambió. Aprendieron juntos sobre la Biblia, el amor y el perdón de Jesús, empezaron a orar y a aplicar todas las enseñanzas de Su Salvador para ser una familia saludable. «Dejamos las peleas y las discusiones, Eap dejó de beber, ahora es paciente y un padre y esposo amoroso». Tantos años de abuso y tristeza son parte del pasado. Los hijos de vuelta en casa y la familia restaurada son el sello del testimonio de Lote al recorrer los hogares destruidos de otras mujeres, llevando el Mensaje de Esperanza que salvó su vida y puede salvar la de los demás.